Una furgoneta cargada de libros revoluciona el mundo rural de La Rioja: La Biblioteca Nómada con alma de músico

Este servicio cultural impulsado por el Gobierno de La Rioja y con la colaboración de Fundación Caja Rioja y CaixaBank ya ha realizado más de mil préstamos en sus primeros siete meses. El músico Diego Marín Continente es el conductor, bibliotecario y el artista de este Biblioteca Nómada sobre ruedas

Rocío Ruiz

Logroño - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

Un 68 % de los riojanos asegura leer en su tiempo libre, una cifra por encima de la media nacional. Sin embargo, el acceso a la cultura es más complicado en el ámbito rural. Para paliar esta situación, el Gobierno de La Rioja, en colaboración con Fundación Caja Rioja y CaixaBank, ha puesto en marcha una biblioteca nómada sobre ruedas: una gran furgoneta cargada de libros y cuentos que recorre 16 pueblos de la comunidad. Nos montamos en la Biblioteca Nómada del Gobierno de La Rioja

Diego Marín Continente

La Biblioteca Nómada en una de sus paradas

El alma del proyecto

La cara visible de esta iniciativa en los pueblos es Diego Marín Continente, quien no es solo el bibliotecario y conductor, sino también el artista y el alma de un proyecto que pone a la cultura por bandera. 

Gobierno de La Rioja

Diego Marín Continente es mucho más que un bibliotecario en esta Biblioteca Nómada

En solo siete meses, este servicio ya ha gestionado 1.022 préstamos de libros y ha atendido a 2.251 usuarios del medio rural. Marín destaca la buena acogida de la gente: “Lo primero que me encuentro es mucha gratitud porque no tienen muchas posibilidades y lo abrazan”. Poco a poco, asegura, “se ve cómo se va asentando el proyecto y los usuarios crecen”.

Diego Marín Continente

Diego Marín Continente en uno de los talleres rurales

Fomentar la curiosidad

El objetivo principal va más allá del préstamo de libros; se trata de conectar con cada lector, especialmente con los más pequeños, para que encuentren su propio camino en la lectura. Marín explica que, más que recomendar títulos, intenta orientar por géneros, animando a los niños a explorar. “Aunque les guste Capitán Calzoncillos, que cojan otra cosa, que igual hay otras cosas que también les mola”, comenta. La clave, según él, es otra: “Es lo que creo que hay que incentivar, la curiosidad, para que no vayan solamente con un título a la biblioteca”, afirma.

Diego Marín Continente

Las aulas de los CRAS

Es lo que creo que hay que incentivar, la curiosidad"

Diego Marín Continente

Bibliotecario en la Biblioteca Nómada 

Para materializar este objetivo, el proyecto incluye talleres de creatividad en los colegios rurales agrupados (CRA). La furgoneta visita unos 35 colegios para realizar actividades basadas en libros que estimulan la imaginación a través del arte y la música. “Para mí, es donde está el germen de todo”, sostiene Marín, convencido de que la parte educativa es fundamental. El fin es que los niños “creen sus propias historias” y desarrollen su curiosidad.

Diego Marín Continente

Parada de la Biblioteca Nómada

La cultura se convierte así en un refugio y una alternativa de ocio fundamental en el mundo rural. Marín reflexiona sobre el impacto a largo plazo de nutrirse de cultura desde la infancia, una idea que resume en una de sus frases: “Lo que vayamos haciendo es lo que seremos mañana”. El proyecto busca ser efectivo y no solo romántico, con la misión de ayudar a “apagar un ratito las pantallas y abrir las páginas de nuestros libros”.

Lo que vayamos haciendo es lo que seremos mañana"

Diego Marín Continente

Bibliotecario en la Biblioteca Nómada 

Diego Marín Continente

Talleres en las aulas de lectura

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.