María, agricultora: "Ahora nos respetan pero hace 25 años era duro ser mujer y trabajar en el campo"
María Balda es la menor de seis hermanos y junto a dos de ellos regenta una empresa de servicios agrícolas en Villamediana de Iregua. Su padre le transmitió el amor por el campo

María, agricultura de Villamediana de Iregua
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
María Balda es la menor de seis hermanos y junto a dos de ellos regenta una empresa de servicios agrícolas en Villamediana de Iregua. Heredó su pasión por el campo de su padre.
María es una de las agricultoras que tienen diversificada su producción. Viña, cereal y almendro fundamentalmente. Vinculada al campo desde que nació. Siempre cuenta con orgullo que casi nace en un tractor. A sus 45 años conduce con gran destreza maquinaria de gran envergadura.
"Casi nazco en el tractor", relata María Balda. Aquel 23 de diciembre de 1978 nevaba con ganas sobre Villamediana de Iregua, así que a su embarazadísima madre la subieron en el vehículo agrícola familiar para enfilar el camino hacia el hospital en Logroño. "El tractor derrapó y al final me bajaron en furgoneta", recuerda María, pero el destino de esta villametrense en cierto modo ya quedó así escrito.
Cuenta en COPE que "hace 25 años ser mujer y trabajar en el campo era muy duro, hoy en día, las cosas han cambiado mucho y siente el respeto del sector".
Las mujeres siempre han estados presentes en los campos de La Rioja pero de otra manera, en un papel secundario, de acompañamiento. Es la única agricultora en Villamediana y se cuentan con los dedos de una mano las jóvenes agricultoras que están al frente de explotaciones en la región.
ESCUCHA AQUÍ SU ENTREVISTA EN COPE:

-
Es un referente para muchas mujeres que ven como también se ha roto el techo de cristal en este ámbito. Es un trabajo muy sacrificado en el que se invierten muchas horas. En este sentido, explica en COPE, que su día a día ha cambiado desde que es madre.
Nunca ha pensado en cambiar de trabajo, nunca. Es feliz en el campo. Sin embargo, en tiempos como los que vivimos, en los que la rentabilidad del sector es un reto, María confiesa que si no cambian las cosas será imposible seguir en el campo.



