Acepta 41 años de cárcel por asesinar a su mujer en Logroño e intentar ahogar a sus tres hijos

El acusado ha reconocido los hechos en una vista de conformidad, evitando así el juicio con jurado popular por el crimen cometido en julio de 2023

Guardia Civil

Álvaro de los Ríos

Logroño - Publicado el - Actualizado

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El marido de Salwa, la mujer refugiada asesinada en su domicilio de Logroño en julio de 2023, ha aceptado una condena de 41 años y 3 meses de prisión. La pena se desglosa en 22 años y 6 meses por un delito de asesinato, 18 años por el intento de homicidio de sus tres hijos y 9 meses adicionales por maltrato habitual en el ámbito familiar.

El acuerdo se ha alcanzado este lunes en una vista de previa conformidad en el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, donde el acusado ha reconocido todos los hechos. Este reconocimiento hace innecesaria la citación del jurado popular y reduce la petición inicial de la Fiscalía, que ascendía a 52 años de cárcel. Como parte de la responsabilidad civil, el condenado deberá abonar 1,4 millones de euros a los familiares de la víctima.

Valoraciones de las acusaciones

La abogada de la acusación particular, Laura Ramírez, ha expresado su conformidad con el acuerdo, destacando que "era muy importante honrar a Salwa y sobre todo que se hiciera justicia con ella". La letrada ha subrayado la dureza de la confesión. "La lectura de todo el plan preconcebido, la alevosía y el ensañamiento que hubo en la víctima y que el acusado propició ha sido muy duro de leer en sala, pero era necesario que constara en la sentencia", ha añadido.

Por su parte, María Victoria de Pablo, también abogada de la acusación en representación de la Asociación Clara Campoamor, ha calificado el acuerdo como "una rendición por parte del acusado". Según De Pablo, es fundamental que el condenado "ha reconocido que asesinó a Salwa por el hecho de ser mujer y en el marco de su relación matrimonial", así como la tentativa de homicidio de sus hijos y el maltrato habitual al que sometía a su esposa.

Palacio de Justicia La Rioja

Relato de los hechos

Según el escrito del Fiscal, la pareja llegó a España en 2016 como refugiados procedentes de Siria. Mientras Salwa se integraba, estudiaba y se quitó el velo, su marido comenzó a sospechar que quería divorciarse y llevarse a los niños a Alemania. Tras consultar a un abogado y "dispuesto a no consentirlo jamás", planeó el crimen.

El día del asesinato, llevó a los niños a una biblioteca para asegurarse de estar a solas con su mujer. Al volver a casa, la golpeó sorpresivamente con un objeto y, una vez casi inconsciente, le asestó múltiples puñaladas, prolongando deliberadamente su sufrimiento. El Fiscal destaca que la muerte se produjo "en medio de una dolorosa agonía innecesariamente alargada".

Tras cometer el crimen, fue a buscar a sus hijos y los llevó en autobús hasta la ribera del río Ebro. Allí, intentó arrojar al agua al menor, de ocho años, pero este logró escapar y pedir ayuda. A continuación, arrojó a sus otros dos hijos, de nueve y once años, pero la intervención de varios ciudadanos alertados por el pequeño evitó que se ahogaran.

La abogada Victoria de Pablo ha confirmado que durante la sesión judicial "el acusado no ha pedido perdón". Además, se ha establecido que no podrá comunicarse con sus hijos por ningún medio, una medida que la acusación considera "muy importante para el desarrollo de estos niños".

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