El Carnaval “complica” el San Valentín de las floristerías mientras las bodas de lujo en Menorca llenan la agenda hasta 2026
La coincidencia de ambas celebraciones reduce la venta de rosas, aunque el sector nupcial vive un momento dulce con fincas y caterings como principal inversión

Entrevista en Herrera en Cope Menorca a Joana Mercadal, florista y organizadora de bodas
Menorca - Publicado el
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Este año, la celebración de San Valentín en Menorca se presenta con una doble cara. Mientras que el sector de las floristerías afronta una campaña “complicada” por su coincidencia con el Carnaval, el negocio de las bodas vive un momento de esplendor, con una demanda tan alta que ya se están llenando las agendas para 2026. Así lo explica la florista y organizadora de bodas Joana Mercadal, quien analiza los dos escenarios que marcan la actualidad de la isla.
Un San Valentín a medio gas
La coincidencia del día de los enamorados con el Carnaval ha afectado directamente a las ventas de las floristerías. Según Mercadal, un San Valentín que cae en vísperas de fin de semana, como un viernes, es “mucho más favorable” para el negocio. Sin embargo, este año las rúas y celebraciones de Carnaval desvían la atención. “Es un año complicadito”, lamenta la florista, aunque asegura que afrontan la jornada con optimismo y todo preparado.
A pesar de las circunstancias, la tradición de regalar flores se mantiene, y las rosas rojas siguen siendo las protagonistas indiscutibles de la jornada. No obstante, la oferta se ha diversificado para atraer a todo tipo de público. “Han entrado todo tipo de rosas”, explica Mercadal, mencionando variedades como las rosas ‘rainbow’ o incluso de colores menos convencionales como el verde, que también tienen su público.
Menorca, el destino de lujo para casarse
En el otro extremo se encuentra el sector nupcial, que vive un auténtico auge en la isla. La demanda para organizar bodas en Menorca ha crecido tanto que el calendario de 2026 ya está prácticamente completo. La organizadora de bodas confirma esta tendencia y la resume en una frase contundente: “Menorca está de moda, es muy elegante”. Este posicionamiento ha convertido a la isla en un imán para parejas, sobre todo extranjeras, que buscan un entorno exclusivo para su enlace.
Menorca está de moda, es muy elegante"
Florista y organizadora de bodas
El perfil de estas celebraciones se aleja de la boda tradicional. La mayoría son fiestas privadas en fincas espectaculares que se convierten en el epicentro del evento. Lejos de ser una celebración de un solo día, la tendencia actual es organizar eventos que se extienden durante varios días, casi una semana. “Se instalan en la finca, llegan con amigos y familiares y viven allí los días previos”, detalla Mercadal. Para su propia empresa, ya tienen cerradas unas veinte bodas para este año.
Una boda dura una semana casi"
Florista y organizadora de bodas
Catering y fincas, las grandes inversiones
En cuanto a los costes, Joana Mercadal desvela que, contrariamente a lo que se podría pensar, la mayor partida presupuestaria de una boda de estas características es el catering. La razón no es tanto el menú en sí, sino la compleja logística. “Mover una infraestructura enorme a la finca que tú decides tiene un gran coste. Hay una logística de bebidas y comida muy grande”, aclara.
Junto al catering, el alquiler de las fincas exclusivas representa la otra gran inversión. Estos espacios, que a menudo se alquilan por varios días o incluso una semana, elevan considerablemente el presupuesto final, configurando un modelo de boda de alto standing que se consolida con fuerza en Menorca.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



