Sóller se afianza como el destino de moda para las bodas civiles
El cambio normativo y el encanto del municipio triplican los enlaces en el Ayuntamiento, que prevé superar el centenar de ceremonias en 2025

Carlos Darder
Mallorca - Publicado el
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El Ayuntamiento de Sóller ha experimentado un crecimiento exponencial en la celebración de bodas civiles desde que la normativa derivara la responsabilidad de los juzgados de paz a los consistorios. Las cifras se han triplicado, pasando de unas 40 ceremonias en 2024 a más de 100 previstas para 2025. El teniente de alcalde, Carlos Darder, oficia personalmente casi el 90% de estos enlaces.
Un enclave 'postal' a un precio asequible
Según explica Darder, las parejas eligen Sóller por una combinación de factores. El principal es el propio encanto del municipio, que muchos consideran una postal, junto a la belleza del salón de plenos municipal. A esto se suma un factor económico decisivo, ya que el coste de la ceremonia es relativamente bajo.
El precio, fijado por ordenanza municipal, es de 120 euros para el público general. Sin embargo, los residentes en Sóller disfrutan de una tarifa reducida de 90 euros. Esta cuantía moderada es un incentivo más que contribuye a la alta demanda.

Tren de Sóller
Gestión de la creciente demanda
Para gestionar el alto volumen de solicitudes, el consistorio ha organizado las bodas en dos o tres días por semana, principalmente los martes y jueves, con una media de dos a tres enlaces por día. Actualmente, la lista de espera es de unos dos meses, aunque Darder estima que podría aumentar a cuatro o cinco meses si la tendencia continúa.
Ceremonias a la carta
La personalización es clave en estas ceremonias. El concejal relata que se adaptan a las peticiones de cada pareja: desde bodas muy íntimas con solo dos testigos hasta otras que incluyen música de violín en directo. Darder busca hacer de cada enlace un momento único, asegurando que “cada una te luce a un nivel especial”.
Para el propio concejal, esta tarea se ha convertido en una faceta gratificante de su labor. A pesar de la intensa carga de trabajo municipal, Darder considera que oficiar las bodas es “un momento de alegría y desconexión”.
Es un momento de alegría y desconexión"
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