El síndrome de piernas inquietas, la enfermedad neurológica que te impide dormir

Miles de personas sufren en silencio una necesidad imperiosa de mover las piernas que les impide descansar, un trastorno que tiene graves consecuencias en su día a día

Juan Carlos Taura

Mallorca - Publicado el

3 min lectura

El síndrome de piernas inquietas, también conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, es un trastorno neurológico crónico que afecta a miles de personas, alterando gravemente su descanso y calidad de vida. Para dar visibilidad a esta patología, la Asociación Española del Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) ha impulsado la iniciativa 'Ruta a ESPIT 2026', que incluye un encuentro divulgativo en Palma el próximo 30 de marzo en la fundación Sa Nostra.

Qué es el síndrome de piernas inquietas

Puri Titos, presidenta de AESPI, explica que quienes padecen este síndrome sienten "una necesidad imperiosa" de mover las piernas cuando intentan descansar, especialmente por la tarde o noche. Este impulso solo se alivia con el movimiento, lo que convierte el simple acto de sentarse o tumbarse en una lucha diaria y constante. En los casos más graves, los síntomas se extienden a los brazos y otras partes del cuerpo.


El síntoma principal es muy descriptivo, como señala Titos: "Tengo una tensión, una inquietud en las piernas que no me deja estar sentado, que no me deja dormir, que no me deja estar quieto". Si esta necesidad de moverse desaparece al caminar y se agrava durante el reposo nocturno, es muy probable que se trate de esta enfermedad.

Si no me muevo es desesperante, tengo que mover las piernas"

Puri Titos

Presidenta de AESPI

Las graves consecuencias del insomnio

La consecuencia más directa y severa es la alteración del sueño. Los afectados pueden pasar muchas horas levantándose para caminar, lo que fragmenta su descanso y les impide recuperarse. Esta falta de sueño continuada deriva en problemas de ansiedad y depresión, afectando a la vida laboral y familiar de forma reiterada. "Nadie entiende que una persona no pueda estar sentada, no pueda comer tranquilamente o no pueda ir a una cena", lamenta Titos.

Las relaciones sociales también se ven mermadas, ya que actividades como ir al cine o viajar en autobús o avión se convierten en "un martirio". Esto lleva a que muchas personas con el síndrome de piernas inquietas tiendan a aislarse para evitar la incomprensión y el malestar físico.

La importancia de un diagnóstico correcto

Lo más urgente en la lucha contra esta enfermedad es la "divulgación y el conocimiento". Según la presidenta de AESPI, se estima que solo el 10% de las personas que sufren este síndrome están diagnosticadas. Esto significa que "hay una inmensa mayoría de personas sufriendo esta enfermedad muy desesperadas y que no saben ni lo que tienen", ha afirmado en los micrófonos de Cope Mallorca. 

Estamos diagnosticados el 10 por 100 de las personas que lo sufrimos"

Puri Titos

Presidenta de AESPI

El mensaje para quienes sufren los síntomas en silencio es claro: contarlo. Titos recomienda explicarlo a la familia, amigos, en el trabajo y, sobre todo, al médico de una forma precisa. En lugar de decir "no puedo dormir", es fundamental describir la causa: "No puedo dormir porque las piernas me obligan a caminar". Esta descripción, añade, "orientará mucho al médico de familia".

La charla del 30 de marzo en Palma contará con la participación del doctor Cristian Sánchez, neurofisiólogo experto en la enfermedad, quien ofrecerá una ponencia completa para ayudar a los asistentes a entender y manejar este trastorno. Poner nombre a lo que sucede es el primer paso para mejorar la calidad de vida.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.