Informe sobre dependencia: Más de 1.000 personas murieron en Baleares mientras esperaban valoración
XXV Observatorio de la Dependencia señala que Baleares está entre las comunidades con peor inversión

Mallorca - Publicado el - Actualizado
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El XXV Observatorio de la Dependencia, elaborado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España y presentado en el Congreso de los Diputados, revela datos preocupantes sobre la situación de la atención a la dependencia en Baleares.
Un total de 1.037 personas murieron en 2024 en Baleares esperando a ser valoradas o atendidas por el sistema de atención a la dependencia y 5.944 siguen a la espera, según el XXV Observatorio del Dependencia, realizado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España y presentado este viernes en el Congreso de los Diputados.
En concreto, el documento señala que de estas 345 personas fallecidas, un total de 414 estaban pendientes de resolución de grado y 623 de prestación.
El pasado ejercicio un total de 2.772 personas estaban a la espera de ser atendidas en Baleares en las distintas fases del procedimiento, con un tiempo de tramitación de 248 días, por debajo de la media del conjunto estatal (334).

El estudio sitúa al archipiélago como la tercera por la cola en inversión por habitante, con 118,1 euros, sólo por delante de Canarias (95,8 euros) y Ceuta y Melilla (92,7 euros).
Baleares, por otra parte, figura como la cuarta comunidad con mejor tasa de personas atendidas sobre las personas potencialmente dependientes, con un porcentaje del 26%.
Las Islas ocupan igualmente el cuarto puesto en porcentaje de solicitudes sobre el total de la población potencialmente dependiente, con un 37,7%.
Sin embargo, Baleares es la décima en prestación por cuidados en el entorno familiar, con una cuantía que alcanza los 247,25 euros y figura como la sexta con menos horas de media de servicio de ayuda en el domicilio, con 28,7.
Además, está entre las peores regiones en porcentaje de personas en el limbo de la dependencia (10,5%), aquellas personas que aún teniendo derecho reconocido no son atendidas y aquellas que lo son pero su PIA no es efectivo. El documento apunta que la balear es una de las comunidades que ha aumentado la lista de espera, un 3,6%.
El Govern baleares reconoce que aún queda mucho por hacer
La Consellera de Familias y Asuntos Sociales, Catalina Cirer, informó hace unos días en el Parlament que la lista de personas dependientes esperando ser evaluadas por los servicios sociales ha disminuido desde que comenzó la actual administración. No obstante, Cirer admitió que la situación actual aún no es satisfactoria.
Durante su intervención en el pleno, Cirer respondió a las inquietudes del diputado socialista Omar Lamin, quien cuestionó sobre las medidas para ayudar a las personas dependientes y sus familias que aún esperan la asistencia a la que tienen derecho.
Según la Consellera, la cantidad de personas dependientes en espera de valoración ha bajado de aproximadamente 6.900 en 2023 a cerca de 5.400 en la actualidad, lo que representa una reducción del 22%.
"Este gobierno está comprometido y asume su responsabilidad con los derechos de las personas. Hemos dedicado grandes esfuerzos para abordar este problema. Aunque los números no son ideales, estamos decididos a seguir mejorando", declaró Cirer.
Cirer también criticó al Gobierno central por no proporcionar suficiente financiación a las Comunidades Autónomas para aumentar las horas de atención a las personas dependientes. "Deberíamos recibir el 50%, pero hasta julio pasado solo recibíamos el 25%", señaló.
Por su parte, Lamin denunció que los servicios de dependencia han entrado en una crisis desde que Cirer asumió la Conselleería hace un año y medio, transformando un sistema funcional en uno saturado y sin perspectivas de mejora.
"Las personas dependientes están atrapadas en esperas prolongadas. ¿Esta es la forma en que el govern planea apoyar a quienes desean permanecer en sus hogares, haciéndolos esperar más de un año por atención? Un servicio esencial se ha convertido en un lujo", concluyó el diputado socialista.



