El "cerco" del ADN canino en Ibiza: un vecino se enfrenta a 4.000 euros de multa por no recoger los excrementos
El programa de identificación genética del Ayuntamiento de Santa Eulària localiza a un infractor reincidente cuyo perro fue detectado hasta en 13 ocasiones en la zona de Es Canar

Un perro defecando en una zona verde
Mallorca - Publicado el
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El civismo tiene precio en Santa Eulària des Riu (Ibiza), y para algunos propietarios de mascotas, ese precio está a punto de ser muy elevado. El consistorio ha hecho públicos los resultados de su programa de control de ADN canino, revelando casos de reincidencia extrema que ponen en jaque la limpieza de las vías públicas. El dato más llamativo es el de un único propietario que, tras ser identificado mediante análisis genético, podría enfrentarse a una sanción récord de casi 4.000 euros.
Un infractor con 13 "positivos" en Es Canar
El sistema de recogida y análisis de muestras de excrementos en la vía pública ha permitido al Ayuntamiento identificar a 52 propietarios reincidentes. Mientras que la mayoría de los sancionados acumulan dos o tres infracciones, el caso detectado en la zona de Es Canar ha hecho saltar todas las alarmas: un mismo animal ha dado positivo en 13 muestras diferentes.

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Teniendo en cuenta que la ordenanza municipal estipula una sanción de 300 euros por cada infracción de no recogida de excrementos, este propietario se enfrenta a una propuesta de sanción total de 3.900 euros.
vigilancia
El Ayuntamiento no solo se basa en las muestras de laboratorio. Para "acotar el cerco" sobre los propietarios menos cívicos, se ha solicitado el fenotipado de los animales con mayor número de reincidencias. Esto permite conocer detalles físicos como el pelaje o el tamaño del perro, lo que, cruzado con los horarios y zonas de las muestras, facilita la identificación presencial por parte de los agentes.
Las zonas donde se ha intensificado el control y seguimiento, especialmente en jardines y espacios públicos, son el núcleo de Jesú, el paseo marítimo de Santa Eulària y las zonas verdes de Es Canar.
Ultimátum para el censo de ADN
Más allá de las deposiciones, el consistorio mantiene la lupa sobre el registro obligatorio. Actualmente, 63 propietarios ya han sido denunciados por no tener a sus perros inscritos en el censo municipal de ADN.
En los próximos días, estos dueños recibirán una notificación formal con un plazo de 10 días para regularizar la situación de su mascota. De no hacerlo, se enfrentarán a una multa de 200 euros. Según los datos municipales, el 27% de los propietarios inspeccionados aún no tenía a su animal censado, un porcentaje que el Ayuntamiento pretende reducir mediante el aumento de las inspecciones y las campañas de concienciación.



