El Mallorca se da un regalo antes de Navidad
El triunfo 3-2 ante Osasuna aleja a los bermellones cinco puntos del descenso. Dani marca uno y da dos. Imperiales Raíllo y Maffeo

El Mallorca se da un regalo antes de Navidad
Mallorca - Publicado el - Actualizado
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En los últimos meses el RCD Mallorca ha querido que la previa de cada partido sea una ceremonia del fuego y de Dimonis, una tradición muy mallorquina pero asociada a determinadas festividades, como Sant Antoni. Una exaltación de las tentaciones del mal con el propósito de alejarlas, sortearlas y vencerlas. Aquí serían los rivales, o las tentaciones de uno mismo a no dar el máximo en un partido, vaya usted a saber. El fuego como medio de depuración de los malos espíritus.
Pero en realidad el RCD Mallorca celebró ayer su nuevo nacimiento, el volver a ser ese equipo ganador, que sale al campo con determinación y más allá de jugar mejor o peor, deja un alto porcentaje de sus posibilidades en el campo y sus jugadores ofrecen la mejor versión posible. Esto ocurría ante Osasuna con esa victoria 3-2, sufrimiento final, que aleja a los bermellones a cinco puntos del descenso y consolida la mejor racha del equipo, cuatro partidos sin perder, en tres jornadas 7 de 9 con dos triunfos seguidos en Son Moix. De hecho marcaba más de la mitad de los goles en una sola noche de los que llevaba como local esta temporada en Son Moix. Y lo que es más valioso, remontando porque Osasuna se adelantaba nada más iniciarse el encuentro.
Puesto que la Navidad es la celebración del nacimiento, el nacimiento de la vida conmemorando el nacimiento de Jesucristo, también el renacimiento de cada uno, algo así hizo el equipo de Javier Aguirre en lo futbolístico. Es sabido que antes de Navidad suceden cosas diferentes en los partidos, son momentos de conexión de unos y de desconexión de otros. Esto se vio anoche en Son Moix perfectamente. Hubo lances de activación y excitación en el Mallorca mientras Osasuna se iba desconectando por momentos del partido, pensando ya en las vacaciones. Basta ver el tercer gol bermellón, con Raíllo sin nadie a un metro.
La gente se fue contenta porque el Mallorca de anoche recordó al de la pasada temporada, esa intensidad que ofrecían muchos de sus jugadores, muy mejorados algunos como Pablo Maffeo, santo y seña de la hinchada y que hizo su mejor partido en mucho tiempo, un imperial Raíllo que está en un momento espectacular, en defensa y en ataque, también en liderazgo. Pero sorprende ver a jugadores como Nastasic a tan buen nivel, Costa pese a su limitación física en la pierna hizo un gran trabajo y Gio se vio mejorado como central. Nada por cierto de 4-4-2 y Maffeo en la izquierda como se había especulado, 5-4-1 tradicional.
Junto al Samú Costa como siempre intenso estaba esta vez Morlanes, muy mejorado respecto a lo que se le había visto y dejando a Darder en el banquillo (contrariado el mallorquín, que ha visto un toque de atención en esta suplencia). Dani y Antonio estuvieron intensos en los costados y más atinados, especialmente el gallego (muy bien con balón, puso dos goles y marcó otro precioso), pero también el mallorquín hizo uno de sus mejores partidos más allá de lo que debe mejorar en el pase y la toma de decisiones, ayer se hizo acreedor del reconocimiento del público.
Y cómo no, Larin, quien pese a no marcar fue de menos a más. Empezó no ganando un duelo y acabó llevándoselos todos, siempre presente, siempre fabricándose acciones ante el defensa o tirando desmarques, solvente en el cuerpo a cuerpo. Larin se fue ovacionado (el público siempre sabe ver el esfuerzo en un jugador) para dar entrada a Abdón, reclamado por la grada en algún momento y que se ha convertido en el nombre fetiche que se canta en la grada de Son Moix.
El RCD Malloca se marcha con mejores número de vacaciones hasta el día 28 tras este triunfo antes de visitar el Bernabéu, pero sobre todo se marcha con un aprendizaje para los propios jugadores, reencontrarse consigo mismos, saber quiénes son y cómo deben ser sus partidos para tener éxito, por lo menos con este entrenador. No sólo es el combate y la intensidad, es un juego más vertical y la proyección de sus laterales, que no se veía últimamente. Maffeo y Costa sí pisaron área esta vez.
¿Ha nacido el Mallorca de nuevo? es lo que desea la parroquia mallorquinista y sobre todo Javier Aguirre, quien este año se ha visto más cuestionado que nunca desde su llegada porque el equipo no arrancaba. Curiosamente llegó su mejor triunfo de la temporada el día que no le salvó su portero. Porque tuvo que remontar tras una acción no demasiado feliz de Rajkovic en una falta potente de José Arnáiz que remató después Ibáñez. Curiosamente eso espoleó al equipo en lugar de hundirlo y eso vale más que cualquier otra explicación táctica.



