¿Habrá caso Darder?
Según Catalunya Ràdio, el Girona quiere llevarse al centrocampista aprovechando su falta de protagonismo en el Mallorca de Aguirre aunque ahora mismo no hay nada

Hay caso Darder, el posible interés del Girona deja en el aire su continuidad
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Sergi Darder no está feliz en el campo. Es algo que no hace falta que explique públicamente. Cualquiera puede comprobar que el artanenc no está siendo un jugador importante en el RCD Mallorca y que no está a gusto. Ni es titular en la liga en este último tramo de competición ni cuando juega se le ve cómodo.
Pero eso no significa que vaya a salir en este mercado. En las últimas horas se ha hablado del interés del Girona por el centrocampista mallorquinista. Sin embargo, según ha podido saber Deportes Cope Baleares, no hay nada en este momento. El Girona no ha preguntado a día de hoy por el jugador. No significa que en los muchos días que quedan de mercado pueda suceder algo, pero no ha habido ningún movimiento. En todo caso, si se produjera y más siendo un equipo que está peleando por la liga, al jugador podría convencerle dado el poco protagonismo que está teniendo en el Mallorca.
El centrocampista, que ha sido una de las grandes inversiones de esta temporada del RCD Mallorca y apuesta de Pablo Ortells, mostró mucha frustración en el encuentro en Tenerife en la Copa del Rey. Darder no está brillando porque el Mallorca de Javier Aguirre que suele contrarrestar a sus rivales, se hace fuerte sin balón y trata de aprovechar los huecos que deja su rival, o bien juega directo.
Darder parece no acabar de encajar en un fútbol más directo y en un juego con menos balón del que le gustaría. No viene de un grande que esté acostumbrado a someter a los rivales sino del Espanyol, un equipo que dependiendo del entrenador ha intentado elaborar más o menos, pero en todo caso un equipo que necesitaba defender también. La prueba es que cuando no lo hizo bien se fue a Segunda.
En todo caso, a Darder se le vio anoche en Tenerife casi ausente, teniendo que defender y cuando tuvo la pelota en los pies no se le vio demasiado inspirado. Muchas veces precipitado en su juego o poco preciso. Su lenguaje corporal muestra un jugador frustrado, desencantado. Quizá con la cabeza ya en otro sitio.
Las cosas pueden cambiar pero a día de hoy parece difícil que nadie vaya a pagar lo que pagó el Mallorca por el jugador y el club no contempla la cesión.



