El obispo emérito de Tui-Vigo, nuevo presidente mundial del Apostolado del Mar: "La Iglesia tiene que estar en primera fila"
Don Luis Quinteiro Fiuza nos explica en COPE cuál será su cometido como nuevo presidente de esta institución vinculada a la Iglesia Católica

Entrevista con Don Luis Quinteiro Fiuza
Vigo - Publicado el - Actualizado
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La Santa Sede ha designado a Monseñor Luis Quinteiro Fiuza, obispo emérito de la diócesis de Tui-Vigo, como el nuevo responsable de liderar la puesta en marcha del Apostolado del Mar a nivel mundial. Este nombramiento, realizado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, sitúa al prelado gallego como presidente interino de una institución que acaba de recibir un nuevo impulso jurídico y estructural por decisión del Papa León XIV.
El Santo Padre, mediante un quirógrafo publicado el pasado 13 de noviembre de 2025, erigió formalmente este organismo como una persona jurídica canónica pública, dotándolo de estatutos propios para coordinar de manera centralizada la labor que la Iglesia realiza en los océanos y puertos de todo el mundo.
Sensibilidad hacia las “gentes de frontera”
Durante su reciente paso por los estudios de COPE Vigo, Don Luis Quinteiro explicó que esta reestructuración responde a una sensibilidad especial de la Iglesia por las “gentes de frontera” que viven en situaciones laborales y humanas especialmente complejas.

Vista aérea de la terminal de Bouzas en el Puerto de Vigo
Su elección para este cargo no es casual, ya que el prelado cuenta con una experiencia de más de 20 años como obispo promotor del Apostolado del Mar en España. Además, su labor en Vigo, una de las grandes capitales mundiales de la pesca, le ha permitido conocer de primera mano los desafíos que enfrentan tanto la marina mercante como los pescadores de altura que pasan largas temporadas alejados de sus familias en condiciones adversas.
Una misión global y estructural
La misión encomendada por el Papa a Quinteiro, quien trabajará junto al sacerdote filipino Ritchille Salinas como secretario general interino, se centra en la organización de la primera Asamblea General del organismo.
Este evento será determinante para unificar los criterios de actuación de la red Stella Maris, que desde su fundación en Glasgow en 1920 ha crecido de forma ininterrumpida hasta estar presente en cientos de puertos.
Bajo esta nueva configuración, se busca optimizar los recursos para atender no solo las necesidades materiales y espirituales de los marineros, sino también ofrecer apoyo psicológico ante la soledad y la precariedad que a menudo definen la vida en alta mar.
Una Iglesia en primera fila
El nuevo presidente ha subrayado que la Iglesia debe estar en “primera fila” para servir a quienes desarrollan su trabajo en el mar, un entorno que ocupa tres cuartas partes del planeta y que está lleno de personas que sufren un profundo desapego social durante sus travesías.

Barco de pesca
Con la puesta en marcha de esta institución centralizada, el Apostolado del Mar busca adaptarse a los desafíos del siglo XXI, reforzando su identidad como un puerto seguro de acogida y acompañamiento para los trabajadores marítimos y sus familias en los cinco continentes.




