Un médico de Vigo denuncia las condiciones en las que trabaja: "¿A ti te gustaría ser el paciente número 47 del día?"
La sobrecarga asistencial con consultas de más de 50 pacientes y la falta de facultativos ponen al límite la atención primaria de Galicia
Santiago - Publicado el
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La situación en la atención primaria de Galicia es de una sobrecarga clara. Así de contundente se muestra Javier Iglesias Mato, médico de atención primaria en Vigo, quien describe consultas que arrancan con 30 o 35 pacientes, pero que escalan a lo largo del día hasta alcanzar los 45, 50 e incluso más durante la reciente epidemia de gripe. Una realidad que, según advierte, no solo perjudica la salud de los sanitarios, sino que impide garantizar una buena atención.
No me gustaría ser el paciente 47 o 48 que va a atender un compañero"
Médico de atención primaria
A esta saturación en los centros de salud se suma la de los Puntos de Atención Continuada (PACs), que soportan una “sobrecarga asistencial enorme”. Iglesias Mato confiesa que no le gustaría estar en la piel de los últimos pacientes del día: “No me gustaría ser el paciente 47, 48, que que va a atender un compañero”.
Déficit de médicos y nuevas cargas
En la raíz del problema, Iglesias Mato señala un déficit de médicos evidente. Sostiene que el número de facultativos de familia es prácticamente el mismo que hace 14 o 15 años, pero la complejidad de las consultas ha aumentado exponencialmente. Ahora, por ejemplo, el médico de familia es quien informa de los resultados de un TAC o una resonancia, añadiendo más carga a su día a día.
Ante la falta de personal, la solución de la administración, según el doctor, es “incentivar a los que están para que trabajen más”. Sin embargo, denuncia que estas horas extras no se están remunerando adecuadamente y que, en la práctica, se obliga a los profesionales a asumir el trabajo de los ausentes. “Si en un centro de salud hay 8 médicos y solo hay 6 disponibles, esos 6 asumen lo de los 8”, explica.
Médico en una consulta, imagen de archivo
Planes de la Xunta y escepticismo sindical
La presión asistencial ha llevado a convocar una huelga específica de atención primaria en marzo. Mientras, la Consellería de Sanidade ha anunciado una reforma del modelo en un plazo de seis meses, una promesa que el colectivo médico acoge con escepticismo. “Llevamos escuchando planes y escuchando comisiones [...] desde hace muchos años”, afirma Iglesias Mato, recordando el consejo técnico creado en 2018 que no tuvo resultados satisfactorios.
Como miembro del sindicato médico Omega, critica que no se esté negociando con ellos, pese a que son quienes “conocemos el problema a pie de calle”. Además, califica de “insuficiente” la propuesta de voluntariedad para cubrir guardias en los PACs, asegurando que “empeora las condiciones que hay ahora” y teme que no logre cubrir las ausencias.
Para el facultativo, la situación es crítica y requiere un “plan de choque de medidas urgentes para reflotarla”. Utiliza una metáfora contundente para describir el estado actual: “La atención primaria se está ahogando; ahora hay que echarle un brazo para sacarla del agua”. Insiste en que, aunque se necesiten planes a largo plazo, ahora urgen acciones concretas e inmediatas: “Como no hagamos algo, se nos va a morir”.
Propuestas para un rescate inmediato
Desde el sindicato proponen una voluntariedad “bien incentivada” para que los profesionales cubran más guardias. Critica que con el nuevo plan los médicos podrían enfrentarse a jornadas de “hasta 37 horas trabajando” sin la libranza garantizada. Otra medida clave sería limitar las agendas a 30 o 32 pacientes crónicos y atender la “sobredemanda que está matando la atención primaria” por otros canales que la administración debe financiar.
Iglesias Mato reconoce la paciencia de los usuarios: "Gracias a Dios, la mayoría nos comprenden. Hacen honor a su nombre, son pacientes”, pero subraya que listas de espera de dos semanas son inasumibles para dolencias como un dolor de garganta, que deberían resolverse en 24 horas. Actualmente, un médico atiende a sus pacientes crónicos y, además, a otros 10, 15 o 20 pacientes de sobredemanda, una dinámica que provoca un alto absentismo laboral.
El panorama desincentiva a los nuevos médicos, que ven la sobrecarga desde su etapa de residentes. Iglesias Mato concluye apuntando que, aunque la problemática es general, tiene matices: en las zonas urbanas el principal problema es el volumen de pacientes, mientras que en las zonas rurales lo son el aislamiento y el alto número de domicilios.
LAS PROPUESTAS DE LA XUNTA
Mientras, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, destaca que la Xunta destina 5.671 millones de euros a la sanidad pública gallega, con una apuesta creciente por reforzar los recursos humanos, la atención primaria, la salud mental, la innovación diagnóstica y terapéutica y la modernización de infraestructuras.
Defendió que la sostenibilidad del sistema sanitario exige una reflexión profunda en el conjunto del Sistema Nacional de Salud, con planificación a medio y largo plazo para afrontar retos como el envejecimiento de la población, el aumento de patologías crónicas y la ampliación de la cartera de servicios.
También reclamó mayor peso para las comunidades autónomas en la toma de decisiones y que el Ministerio tenga en cuenta las particularidades territoriales para ofrecer un sistema sanitario “eficiente y mejor adaptado” a las necesidades de la ciudadanía.
La Xunta ha creado dos grupos de trabajo para avanzar en las mejoras: el primero estará centrado en recursos humanos, con medidas sobre ordenación del personal y régimen retributivo. El segundo abordará el ámbito asistencial, con el objetivo de adaptar los tiempos y el número de consultas médicas a una atención “más humanizada y de calidad”. El objetivo es presentar una reforma de atención primaria en un plazo de seis meses.
Este grupo también analizará programas de prolongaciones e intersustituciones y promoverá la creación de nuevas plazas, como técnicos de salud o matronas. Además, Gómez Caamaño defendió reforzar el papel de las jefaturas de servicio en los centros de salud y fortalecer la estructura de gestión de la primaria en las áreas sanitarias.
El conselleiro situó la escasez de profesionales como el principal problema actual del sistema sanitario. En este sentido, acusó al Ministerio de “mirar para otro lado” en vez de adoptar medidas efectivas. Frente a ello, aseguró que la Xunta está orientando sus actuaciones a crear condiciones que permitan atraer y retener talento, garantizando así el relevo generacional y la continuidad asistencial en Galicia.
LOS NUEVOS PAROS: SIGUE LA BATALLA POR EL ESTATUTO MARCO
El sindicato médico O’Mega, mayoritario entre los facultativos de Galicia, ha anunciado una huelga indefinida en los centros de atención primaria a partir del 2 de marzo, al asegurar que no ha recibido “comunicación ni respuesta clara y concreta” por parte del Servizo Galego de Saúde (Sergas) a sus reivindicaciones.
El colectivo médico lleva meses movilizándose en Galicia, con paros contra el estatuto marco que negocia el Ministerio de Sanidad, protestas sectoriales como la de los radiólogos en Vigo o la de los especialistas de urgencias, y una nueva huelga estatal convocada entre el 16 y el 20 de febrero. Además, los convocantes ya han advertido de que se repetirá cada mes si no hay avances.
El paro estatal se convoca para que el Ministerio de Sanidad regule las condiciones específicas de los médicos, con unas características que no comparten otros profesionales del sistema de salud.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.