Biopsia líquida: la muestra de sangre que permite detectar cáncer y ya se usa en Galicia en mama, pulmón o digestivo

El jefe de Oncología médica del CHUS, Rafael López, detalla los avances de una técnica que ya se usa en la clínica para personalizar tratamientos y detectar el tumor antes de que crezca

Paula Pájaro Rives

Santiago - Publicado el

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La biopsia líquida se ha consolidado como un conjunto de técnicas que permiten estudiar el cáncer a través de una simple muestra de sangre u otros fluidos corporales. Esta aproximación, menos invasiva que la biopsia tradicional, busca restos que el tumor va soltando, como ADN o células, para obtener información clave sobre su evolución y respuesta a los tratamientos. Los últimos avances en este campo serán analizados esta semana en un simposio internacional en Santiago con 300 especialistas.

De la investigación a la consulta

El doctor Rafael López, jefe de servicio de oncología médica del Hospital Clínico Compostelano (CHUS) y miembro del grupo ONCOMET, explica que el interés de su grupo por esta vía comenzó en 2005. El objetivo era entender el proceso de metástasis, “que es lo que mata al 90 por 100 de los pacientes con cáncer”, y para ello pensaron que “la forma más fácil y más lógica era a través de la sangre”.

Hoy, la biopsia líquida ya es una realidad en la práctica clínica diaria de Galicia y del “mundo occidental”. “Se emplea, en algunas circunstancias, en algunos tumores”, confirma López. El cáncer de pulmón es donde tiene una aplicación más extendida, seguido de los cánceres digestivos, el de mama y el de vejiga.

Va a ser una herramienta imprescindible y de mucha utilidad en un futuro inmediato"

Rafael López

Jefe del servicio de Oncología Médica del CHUS

De hecho, el deseo de los especialistas es “acelerar ese desarrollo y esa aplicación clínica”, porque, según subraya el doctor, “va a ser una herramienta imprescindible y de mucha utilidad en un futuro inmediato”.

El futuro: cribado y curación

Las mayores esperanzas están puestas en poder aplicar estas técnicas en fases más iniciales de la enfermedad. El objetivo es llegar a decidir si un paciente tiene restos de un tumor para aplicar un tratamiento o no. El “sueño”, como lo define el oncólogo, es llegar al cribado universal: “determinar si un ciudadano tiene algunas células tumorales y poder abordarlo en ese momento, sin tener que esperar a que el tumor crezca”. Una detección precoz que, recalca, es sinónimo de “prácticamente curación”.

Pixabay

Una médico trabajando en el laboratorio

La técnica también permite conocer el comportamiento del tumor en tiempo real. López explica que el cáncer no es homogéneo, sino que está formado por distintos grupos de células o “clones” que predominan en diferentes momentos. La biopsia líquida permite monitorizarlos. “Tenemos que tener una forma de espiar continuamente al tumor, de ver sus características y ver cuáles son realmente los clones que están predominando para poder atacarlos”, detalla.

La inteligencia artificial como aliada

En este análisis masivo de datos, la inteligencia artificial (IA) ya juega un papel fundamental. El doctor López recurre a una metáfora para explicarlo: mientras unas técnicas “pescan con caña” (buscan una alteración concreta), otras lo hacen “con red”, recogiendo una cantidad ingente de información. “La limpieza de esos análisis se hace con inteligencia artificial”, aclara, ya que el volumen de datos es inmanejable para un ser humano.

A futuro, la IA no solo limpiará los datos, sino que ayudará a los facultativos a tomar decisiones. “Tenemos tanta complejidad y tanta cantidad de información que la mente humana no es capaz de analizarla”, afirma López. La tecnología permitirá filtrar y hacer comprensible la información sobre las cerca de 3.000 mutaciones que pueden ser responsables de un cáncer, facilitando la elección del tratamiento más adecuado.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.