Niños y padres pintarán un colegio de Vilalba para incentivar la matriculación

Pretenden llamar la atención sobre los buenos servicios que ofrece este centro ubicado en la zona rural

Niños y padres pintarán un colegio de Vilalba para evitar la desaparición del centro

Ramudo

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 16:41

La comunidad educativa del CEIP Monseivane, ubicado en Moreda, en la parroquia vilalbesa de Lanzós, pretende asegurar el futuro de este colegio, afectado como otros rurales por la bajada de matrícula, por lo que ha tomado la decisión de poner en marcha diversas iniciativas que contribuyan a llamar la atención, tanto de las autoridades como de la propia sociedad, sobre la importancia de mantener vivo este centro, que llegó a tener casi trescientos alumnos.

Su intención es mostrar todas las "ventajas" que ofrece este colegio rural y los buenos servicios de los que disfrutan los alumnos que ya cursan en el centro sus estudios, donde conviven de forma permanente con la naturaleza y reciben por parte del profesorado una atención casi individualizada, además de organizar múltiples actividades extraescolares. 

Entre otras iniciativas, gracias la colaboración del claustro de profesores y de la dirección del centro, los padres se han decidido a pintar el muro exterior del colegio Monseivane, al que acuden niños de las parroquias de Lanzós, Vilapedre, San Simón, Corbelle, Samarugo y Goiriz, con ayuda de sus propios hijos.

En declaraciones a Cope Lugo, la directora de este colegio, Irene Díaz, explicó que padres e hijos comenzarán a pintar el cierre perimetral del colegio este viernes -día 25- a partir de las diez de la mañana.

“Haremos turnos, porque los niños más pequeños no pueden estar tanto tiempo fuera del recinto escolar”, precisó Irene Díaz, y el trabajo de distribuirá “por edades”.

Para evitar cualquier tipo de riesgo, se le ha solicitado el Ayuntamiento de Vilalba que, a primera hora de la mañana, corte la carretera local que pasa por delante del colegio, petición a la que el gobierno local ha accedido y, además, para colaborar con esta iniciativa, ha suministrado la pintura necesaria.

“Para compensar a toda esa gente, a mediodía serviremos un aperitivo”, aclaró la directora.

Esta iniciativa ha sido bien acogida también por las empresas de la zona y alguna de ellas ha colaborado con la misma mediante la cesión de productos para ese aperitivo, como las queserías de la denominación de origen Queixo de San Simón da Costa, Dispravia o la Parrillada O Adro.

“En el colegio, además, hemos hecho un cartel con el nombre del centro y un dibujo de su mascota, que se llama Galileo y es un Capón de Vilalba con forma de Queixo de San Simón”, de modo que hace referencia a dos de los productos más emblemáticos del municipio de Vilalba, ambos reconocidos con sus correspondientes marcas de calidad.

Irene Díaz recordó que en el CEIP Monseivane llegó a haber “cerca de 300 alumnos” en los años 80, pero en este curso la matrícula se ha quedado en solo 37 niños, por lo que las familias han tomado la decisión de organizar una serie de iniciativas para dar a conocer el centro, explicar cómo se trabaja en el colegio e incidir en todas las "ventajas" que ofrece. 

La directora recordó que la matrícula está abierta incluso a los niños de la capital municipal, porque “tenemos ruta de transporte escolar que parte de Vilalba”, además de recordar las ventajas de estudiar en un colegio rural como el Monseivane, donde “la enseñanza es de mucha calidad”, dado que al haber menos niños por aula, se le presta una “atención más individualizada” a los alumnos.

Además, recordó que la comunidad escolar de un centro como este es “una pequeña gran familia”, dado que “los mayores cuidan de los más pequeños”, trabajan “en proyectos comunes” y se van de excursión “todos juntos”, incluso “con los padres”.

La comunidad educativa está convencida de que al divulgar las "ventajas" que ofrece este colegio, muchos padres se plantearán como una posibilidad real la oportunidad de escolarizar a sus hijos en este centro educativo.

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