La peste porcina africana regresa a España y pone en alerta al campo extremeño
Las organizaciones agrarias exigen medidas urgentes ante los primeros casos detectados en jabalíes en Cataluña desde 1994, temiendo graves pérdidas económicas
Cerdos ibéricos que se alimentan de bellotas en la dehesa extremeña
Almendralejo - Publicado el
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La Generalitat ha confirmado cuatro nuevos casos de peste porcina africana en la zona de Collserola. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha anunciado el hallazgo de cuatro jabalís muertos infectados en el mismo radio de afectación que los detectados el viernes en Cerdanyola del Vallès.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ya había confirmado este viernes los dos primeros casos de peste porcina africana (PPA) en España desde noviembre de 1994.
Aunque los primeros casos se han dado en Cataluña, de inmediato, las organizaciones agrarias UPA-UCE y La Unión han alertado del peligro que supone para el sector en Extremadura, una de las regiones más expuestas por su modelo de ganadería. Ambas han hecho un llamamiento a que se extremen las precauciones para evitar la propagación de la enfermedad.
Preocupación en el sector extremeño
UPA-UCE ha mostrado su inquietud por una enfermedad que, si bien no afecta al ser humano, genera graves pérdidas a las explotaciones de porcino. La organización ha puesto el foco en el modelo extensivo, mayoritario en Extremadura, donde el ganado vive en libertad y puede infectarse más fácilmente por el contacto con fauna salvaje.
El secretario general de UPA-UCE, Óscar Llanos, ha recordado que “desgraciadamente”, Extremadura ya ha vivido la peste porcina africana, que causó enormes perjuicios en las décadas de los 80 y 90. Por ello, ha exigido a las administraciones “actuar rápidamente” y ha lamentado la falta de un control poblacional de jabalíes, algo que la organización lleva reclamando “hace mucho tiempo”.
Desgraciadamente, Extremadura ya ha vivido la peste porcina africana"
Secretario General de UPA-UCE
En la misma línea, La Unión ha calificado la noticia de “muy grave” para el sector extremeño. La organización ha subrayado que el alto grado de contagio de la enfermedad se agrava en las dehesas por la exposición a la cabaña de jabalíes, que expanden el virus “sin control”, a diferencia de las explotaciones estabuladas, cuya prevención es más sencilla.
Activación de los protocolos de seguridad
El MAPA ha precisado que la PPA es una enfermedad no zoonósica, por lo que las personas no pueden infectarse. Al estar considerada de categoría A en la UE, obliga a los Estados miembros a tomar medidas para su control y erradicación. El ministerio ha solicitado al sector que extreme la bioseguridad y la vigilancia y ha recordado la obligación de comunicar cualquier sospecha.
Como parte de la respuesta, se ha establecido una zona de vigilancia en un radio de 20 kilómetros en torno a los focos de Cataluña, afectando a 39 explotaciones porcinas. Según la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Inteporc), estas granjas verán restringida su labor operativa y comercial.
La zona de control se ubica en áreas boscosas de Collserola y, en todas las explotaciones afectadas, ya se han restringido los movimientos de entrada y salida. Además, se han activado equipos de intervención para llevar a cabo inspecciones clínicas y análisis epidemiológicos con el fin de investigar el origen de la enfermedad.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.