Confirman la condena a un ginecólogo por una negligencia que casi cuesta la vida a una paciente en Navalmoral
La Audiencia de Cáceres ratifica la pena de 3 años de cárcel y 4 de inhabilitación por ignorar una hemorragia masiva tras una cesárea y actuar con "pasotismo"
Médicos practicando una cesárea
Cáceres - Publicado el
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La Audiencia Provincial de Cáceres ha ratificado la condena de tres años de prisión y cuatro años de inhabilitación especial para ejercer su profesión a un ginecólogo por un delito de lesiones por imprudencia grave. Los hechos ocurrieron en 2016 en el Hospital Campo Arañuelo de Navalmoral de la Mata, cuando la mala praxis del facultativo durante y después de una cesárea derivó en graves secuelas para la paciente, que perdió el útero y estuvo al borde de la muerte.
Una cadena de errores médicos
Los hechos probados se remontan al 5 de septiembre de 2016, cuando el condenado practicó una cesárea a la víctima. Durante la intervención, le provocó un desgarro de 6 centímetros en el útero que pasó inadvertido. Horas después, en el postoperatorio, la paciente comenzó a mostrar signos evidentes de shock hipovolémico hemorrágico, con una anemización severa y un desplome de sus constantes vitales.
Pese a la gravedad y las advertencias de sus compañeros, el acusado negó que la paciente se encontrara en ese estado, llegando a diagnosticar que no sangraba y estaba estable. Varios médicos, incluyendo un internista, una cirujana y anestesistas, coincidieron unánimemente en la necesidad de una laparotomía exploratoria urgente, pero el ginecólogo se negó a realizarla. En su lugar, y en una decisión que la sentencia califica de "auténtica barbaridad", ordenó su traslado a la UCI del Hospital de Plasencia, un trayecto que fue rechazado por el centro de destino debido a la inestabilidad hemodinámica de la mujer.
El acusado estaba tirado en el sofá y lo tuvo que coger para que interviniera a la paciente"
La actitud del facultativo fue descrita en el juicio como negligente e irresponsable. Una de las doctoras testificó el "horror y la angustia" que vivió, declarando que "el acusado estaba tirado en el sofá y que lo tuvo que coger para que interviniera a la paciente". Según los testimonios, el ginecólogo desoyó las peticiones de sus compañeros y del jefe de guardia, que le insistían en que la mujer "se estaba desangrando".
Intervención 'in extremis' de otros sanitarios
Finalmente, y tras avisar al jefe de servicio, que se desplazó desde Talavera de la Reina, un equipo formado por otros doctores realizó la intervención quirúrgica tres horas y media después del diagnóstico. En el quirófano encontraron un hemoperitoneo masivo, con entre 3,5 y 4,5 litros de sangre en el abdomen de la paciente. Para salvarle la vida, tuvieron que practicarle una histerectomía subtotal y extirparle el anejo derecho, dejándola estéril.
El tribunal considera clave el informe del médico forense, que concluyó que la demora en actuar fue decisiva.
El tribunal rechaza los recursos
La Audiencia Provincial ha desestimado todos los argumentos del recurso de apelación, calificando la actuación del condenado de indolente y de puro "pasotismo" y concluyendo que su conducta se sitúa en "la más grave de las imprudencias, a saber, la imprudencia grave o anteriormente denominada temeraria". El tribunal también ha rechazado la atenuante de dilaciones indebidas, acusando al propio ginecólogo de provocar los retrasos en el proceso judicial. La víctima ya ha sido indemnizada con 240.000 euros por parte de la aseguradora del Servicio Extremeño de Salud.
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