Tarragona activa su Zona de Bajas Emisiones entre el recelo de comerciantes y vecinos
La medida, que arranca el 31 de diciembre, restringirá el acceso al centro a los vehículos más contaminantes de fuera de la ciudad para cumplir la normativa europea

se han completado los preparativos con la instalación de cámaras lectoras de matrículas en los accesos
Barcelona - Publicado el
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Tarragona pondrá en marcha su Zona de Bajas Emisiones (ZBE) el próximo 31 de diciembre. Durante el primer año, la medida afectará únicamente a los vehículos sin etiqueta ambiental que no estén domiciliados en la ciudad. La implementación ha generado recelo entre los comerciantes y el rechazo de una plataforma ciudadana, mientras el consistorio, a través de la consejera de Movilidad, Sonia Orts, defiende que es un imperativo europeo y que existen "una gran diversidad de excepciones" para reducir su impacto.
En los últimos días, se han completado los preparativos con la instalación de cámaras lectoras de matrículas en los accesos y la señalización en el asfalto. El área restringida abarca el perímetro formado por la avenida Vidal i Barraquer, avenida Argentina, avenida Catalunya, calle Reina Maria Cristina, paseo Torroja, paseo Sant Antoni, vial William J. Bryant, paseo de España, calle Comerç y Moll de Costa.

Tras la primera fase, a partir del 31 de diciembre de 2026, las restricciones se aplicarán a los vehículos de Tarragona de fuera de la ZBE.
Fases y vehículos afectados
La aplicación será progresiva. Tras la primera fase, a partir del 31 de diciembre de 2026, las restricciones se aplicarán a los vehículos de Tarragona de fuera de la ZBE. Un año después, el 31 de diciembre de 2027, afectará a los residentes del área delimitada. Finalmente, desde el 1 de enero de 2028, los vehículos con etiqueta B también necesitarán autorización, aunque este punto depende de la confirmación de la Generalitat. Según el consistorio, cerca de un 20% del parque de vehículos de la ciudad se verá afectado en la fase inicial.
Las restricciones se aplicarán los días laborables de 7:00 a 19:00 horas. Sin embargo, se contemplan excepciones para personas con movilidad reducida, rentas bajas, vehículos históricos o profesionales. También se podrán solicitar hasta 12 autorizaciones anuales para casos no contemplados y se permitirá el acceso libre a quienes se dirijan directamente a un aparcamiento subterráneo dentro de la ZBE.

El pequeño comercio teme una pérdida de clientes con la nueva normativa.
La desconfianza del comercio local
El pequeño comercio teme una pérdida de clientes con la nueva normativa. La presidenta de la asociación La Via T, Raquel Pizarro, ha expresado su inquietud sobre "qué pasará con el comerç si tots aquests vehicles no poden circular pel centre de la ciutat". El sector teme que la medida beneficie a los grandes centros comerciales.
Tenemos miedo porque los centros comerciales tendrán más facilidades de accesibilidad y aparcamiento"
Otra preocupación es la dificultad de acceso para los trabajadores del centro. "No todo el mundo tiene parking propio, los precios están desorbitados, y no hay zonas de aparcamiento para todos. No sabemos bien qué pasará", lamenta Pizarro. Por ello, reclaman al ayuntamiento que habilite un transporte público eficiente desde los aparcamientos disuasorios hasta el centro de la ciudad.
Respuesta municipal y protestas
Ante estas quejas, la consejera Sonia Orts ha garantizado que la petición de transporte público quedará cubierta con la nueva regulación de líneas de la EMT, diseñada para conectar diferentes puntos de la ciudad con el centro. Orts ha defendido que la ZBE tiene "una extensión pequeña" que afecta "a una cuarta parte de la ciudad" y se ha comprometido a un despliegue pedagógico: "Lo haremos tan pedagógico e informativo como sea posible para que se respete tanto la Zona de Bajas Emissions como la vida de cualquier autónomo y comerciante".

la Plataforma Stop ZBE Tarragona ha organizado movilizaciones, como una marcha lenta
Paralelamente, la Plataforma Stop ZBE Tarragona ha organizado movilizaciones, como una marcha lenta, al considerar que la medida obliga a muchos ciudadanos a cambiar de vehículo. Su portavoz, Judit Trujillo, critica la falta de previsión del consistorio.
Han pintado las calles con medio mes de margen y han avisado a los vecinos con poco tiempo"
Trujillo también ha lamentado la falta de diálogo con la consejera Orts, a quien no han podido trasladar sus quejas. "Nos dicen que quizá nos podremos reunir pasadas fiestas, cuando ya se haya implementado la ZBE", ha señalado. Para informar a los ciudadanos, el 1 de diciembre se abrió una oficina y un teléfono de atención, y recientemente se ha activado un buscador en la web municipal para consultar la afectación por matrícula.
El caso de Tarragona se ha desarrollado en paralelo al de Reus, cuya ZBE se activó el 1 de diciembre con una ordenanza similar. Ambas ciudades han unificado horarios y excepciones, aunque en Reus la oposición social ha sido más fuerte, con hasta cuatro recursos contencioso-administrativos. A diferencia de Tarragona, Reus realizó una fase de pruebas de dos meses, algo que Tarragona no pudo hacer por la urgencia de implementar el proyecto antes del 31 de diciembre para no perder una subvención de los fondos Next Generation.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



