El sector del transporte en Catalunya afronta un mercado tensionado; más necesario que nunca con los precios del combustible disparados
El sector denuncia el impacto directo en sus costes y alerta de una grave falta de chóferes que pone en jaque la viabilidad de muchas pequeñas empresas
Lleida - Publicado el
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En Catalunya hay 22.000 camiones y furgonetas, según los datos oficiales del Institut de Estadistica de Catalunya.
La gran crisis de movilidad de este año impacto directamente en el sector de una forma múltiple. Hay más demanda, porque las obras de la red de tren del Tunel del Rubi, que afecta al 20% de la mercancía del Port de Barcelona dirección Francia, que ahora deben realizarse por carretera. Es decir una mayor demanda de sus servicios.
Un incremento de demanda que coincide con la subida de combustible, y la falta de chóferes y de vehículos, una carencia que detiene las expectativas de crecimiento de las empresas
La continua subida del precio de los combustibles está teniendo un “impacto directo” en la línea de flotación de los transportistas, que ya afrontan subidas de hasta 400 euros solo por llenar el depósito de un camión.
Así lo ha afirmado Yolanda Redondo, secretaria general de la Federación Catalana de Transportes de Barcelona (Transcalit), quien califica la situación con “preocupación”.
Un sobrecoste inasumible para las pequeñas empresas
Redondo explica que el precio del carburante “representa entre un 31 y un 33 por ciento de nuestros costes”. Llenar el depósito de un camión de gran capacidad, que puede albergar entre 700 y 1.200 litros, puede suponer actualmente un desembolso de unos 1.300 euros.
Aunque desde 2022 existe una legislación que obliga a repercutir la variación de precios a los clientes, la rapidez de las subidas provoca que, en un primer momento, “es el transportista quien soporta este aumento”.
Esta situación afecta especialmente a un sector compuesto mayoritariamente por “pequeña y muy pequeña empresa y autónomos”, cuya capacidad para absorber estos costes es “más limitada”. Algunos transportistas se ven obligados a trabajar muy ajustados a sus costes e incluso “trabajar a pérdidas” en determinadas situaciones.
El sector solo no puede soportarlo. Los costes del combustible se tienen que compartir"
Secretaria general de la Federación Catalana de Transportes de Barcelona (Transcalit),
El problema de fondo para las empresas: faltan chóferes y no hay relevo generacional
Más allá de la coyuntura económica, Redondo señala un problema más profundo y estructural, "la falta de profesionales", sentencia de manera rotunda.
No se trata de un déficit aislado en Cataluña o España, sino de una crisis a nivel mundial.
“Faltan transportistas, faltan personas que conduzcan los camiones”, detalla, explicando que no es una profesión atractiva para las nuevas generaciones.
En España, faltan 30.000 camioneros, y un tercio de los actuales ya tiene más de 55 años y se ve el relevo generacional, y solo el 5% tiene menos de 25 años
Este déficit de chóferes tensiona todavía más un mercado ya presionado. Redondo menciona cómo incidencias como las obras en el túnel ferroviario de Rubí obligan a desviar las mercancías a la carretera, aumentando la demanda. Este cuello de botella, sumado a la escalada de costes y la falta de personal, genera un escenario de “máxima tensión” para un sector clave de la economía.
El sueldo de los conductores de camiones en Catalunya varía significativamente según la especialidad y el tipo de ruta, situándose frecuentemente entre 2.500€ y 3.000€ mensuales (brutos) para transporte nacional/internacional.
Barcelona destaca por tener salarios anuales altos, superando los 25.000€ en salario base, y puestos de trailer especializados pueden superar los 35.000€-45.000€ anuales.
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