El mercado de las flores se rebela: del regalo tradicional al autocuidado y la sostenibilidad
El autoconsumo, las nuevas tendencias y la exigencia de transparencia de los jóvenes transforman un sector global que mueve casi 40.000 millones de dólares

Barcelona - Publicado el
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Lejos de ser un mero objeto decorativo, el mercado de las flores se ha convertido en un complejo fenómeno que refleja las tendencias del consumo contemporáneo. Así lo revela el informe 'Analizando el futuro de la industria floral', elaborado por las profesoras Claudia Núñez y Lucía Sómalo para OBS Business School, que desmonta la idea de la flor como un producto 'inútil' para analizar un negocio global que alcanza casi los 40.000 millones de dólares.
Un sector en plena transformación
Según explica Claudia Núñez, una de las autoras del estudio, el sector floral se encuentra en 'pleno cambio'. A pesar del gran volumen económico que representa, se enfrenta a retos significativos, como los bajos márgenes de beneficio para los vendedores finales, que oscilan entre un 3% y un 5% en países como España, y la complejidad del transporte de un producto súper perecedero.
Tradicionalmente, el consumo de flores se concentraba en fechas señaladas como San Valentín, que puede suponer hasta el 15% de las ventas anuales. Sin embargo, el mercado 'ha tenido que desestacionalizar' la oferta, en parte por el impacto del cambio climático, pero también por una demanda que se extiende durante todo el año, impulsada por el aumento del autoconsumo.
El nuevo significado de las flores
Las generaciones más jóvenes, como los millennials y la generación Z, están redefiniendo el simbolismo de las flores. Núñez señala que, si bien el sentido estético 'sigue intacto', surgen tendencias como la 'agly cool', que prioriza 'lo original y lo raro' frente a lo convencionalmente bonito. Además, las flores se consolidan como un 'elemento de autocuidado'.

Ramos de flores
Está aumentando en más de un 20 por cien la compra por parte de hombres para autoconsumo"
Uno de los cambios más disruptivos es lo que el informe denomina la 'desgenerización'. 'Los hombres antes tenían casi el rol de regalar flores a las mujeres, y esto, por suerte, ha cambiado por completo', afirma Núñez. Este cambio, ligado a las nuevas masculinidades, se refleja en un dato contundente: 'está aumentando en más de un 20 por cien la compra por parte de hombres para autoconsumo'.
Transparencia y tecnología: los retos del futuro
La sostenibilidad se ha convertido en una exigencia clave, especialmente para la Generación Z. 'Afirman que les importa conocer la trazabilidad del producto', comenta la experta, un fenómeno similar al que ocurre en sectores como la alimentación o la cosmética. Este interés pone 'la flor bajo sospecha', obligando al sector a ser transparente sobre el origen, los procesos de cultivo y el impacto ambiental de sus productos.
En la 'era de lo estético', las redes sociales juegan un papel fundamental. La capacidad de que un ramo sea 'instagrameable' es un factor decisivo para los consumidores más jóvenes, que 'viven su vida a través de las redes sociales de una manera inevitable', según la profesora de OBS Business School. Esto convierte a plataformas como Instagram en un escaparate crucial para el negocio.
Creemos que la IA va a tener un papel bastante importante y crucial"
De cara al futuro, la inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta vital. Núñez predice que será clave para optimizar la logística y el transporte. 'Ser capaces de predecir las demandas futuras con la mayor exactitud' será fundamental para gestionar el volumen de un producto tan delicado, y por ello 'creemos que la IA va a tener un papel bastante importante y crucial'.
A nivel global, España ocupa la posición número 13 en el ranking de exportadores, pero con márgenes de beneficio muy reducidos. Los líderes indiscutibles del sector se encuentran en Sudamérica, beneficiados por un clima más favorable y una larga tradición. Este contexto histórico recuerda que la primera gran burbuja especulativa de la historia moderna, la 'Tulipomanía' en los Países Bajos, tuvo a una flor como protagonista, demostrando su relevancia económica desde hace siglos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



