Girona se blinda ante la crecida del Onyar y pide el cierre de comercios y la evacuación de las plantas bajas
El Ayuntamiento activa el protocolo de emergencia ante la incertidumbre por las lluvias y pide a los vecinos de las zonas ribereñas que suban a pisos superiores

El alcalde de Girona, Lluc Salellas, dice que hoy es un día para quedarse en casa
Barcelona - Publicado el - Actualizado
4 min lectura0:14 min escucha
El Ayuntamiento de Girona ha solicitado el cierre preventivo de los comercios cercanos al río Onyar y ha recomendado a los vecinos que residen en plantas bajas que se trasladen a pisos superiores. Esta medida se ha tomado ante la situación de incertidumbre generada por el temporal de levante, que ha provocado un notable aumento del caudal del río. La decisión se ha adoptado en la reunión del Comité de Emergencias municipal, desde donde se ha hecho un llamamiento a la prudencia y a la colaboración ciudadana para minimizar riesgos.
Hoy es un día para que la gente no se mueva de casa"
El alcalde, Lluc Salellas, ha sido contundente en su mensaje a la población, instando a los ciudadanos a permanecer en sus domicilios. “Hoy es un día para que la gente no se mueva de casa”, ha afirmado, subrayando que la prioridad es la seguridad. “Este es el mensaje más importante que hay que dar”, ha insistido Salellas, tras confirmar que el caudal del Onyar ya ha superado los 300 metros cúbicos por segundo, una cifra que ha activado todas las alarmas y ha obligado a tomar estas medidas preventivas en las zonas más vulnerables de la ciudad.
Despliegue municipal en las zonas de riesgo
A partir del mediodía de este martes, un dispositivo formado por la Policía Municipal, técnicos del consistorio y personal de servicios sociales ha comenzado a recorrer las áreas más expuestas. Las zonas afectadas incluyen los barrios del Carme-Vista Alegre, el Barri Vell, la Rambla de la Llibertat y la zona del Mercadal, próxima a la plaza Catalunya. El objetivo de este despliegue es informar directamente a los comerciantes sobre la recomendación de cerrar sus negocios y proteger los establecimientos, así como asegurar que los residentes de las plantas bajas toman las precauciones necesarias.
El alcalde ha querido remarcar el carácter preventivo de estas acciones, diseñadas para anticiparse a un posible desbordamiento. “No tenemos la seguridad de que vaya a pasar nada, pero lo más importante es hacer un trabajo preventivo y pedagógico”, ha declarado Salellas. Las previsiones meteorológicas indican que “todavía quedan unas cuantas horas de lluvia”, lo que podría hacer que el caudal del Onyar “crezca todavía más”. “La intensidad de la lluvia es lo que determinará qué pase en el río, y ante esta situación de incertidumbre lo mejor es prevenir”, ha reiterado el alcalde.
No tenemos la seguridad de que vaya a pasar nada, pero lo más importante es prevenir"
Servicios suspendidos y un refugio habilitado
En paralelo a las recomendaciones a vecinos y comerciantes, y a raíz de la alerta emitida por Protección Civil, el Ayuntamiento ha decidido suspender la atención al público y cerrar los equipamientos municipales en las mismas zonas de riesgo. “Debemos aplicar la misma vara de medir y procurar que la gente no se mueva, y no tiene sentido que en esta situación de emergencia mantengamos el servicio”, ha justificado Salellas, reforzando la idea de que la ciudad debe paralizar su actividad en las áreas más críticas para garantizar la seguridad de todos.
Para atender a quienes puedan necesitarlo, el consistorio ha habilitado el Palau de Fires como un espacio de refugio temporal. Este centro acogerá a los vecinos que no tengan la posibilidad de trasladarse a plantas superiores, así como a personas sin hogar y a aquellos ciudadanos que puedan verse afectados por incidencias en el transporte público. Esta mañana, los Bomberos han tenido que intervenir en el Pont de l'Aigua para ayudar a una persona indigente que dormía bajo los arcos del puente, quien fue posteriormente atendida por los servicios sociales municipales.
El río Ter, sin peligro inminente
En cuanto a la situación del río Ter, que causó graves inundaciones durante el temporal Gloria, el alcalde ha transmitido un mensaje de tranquilidad, afirmando que, de momento, “no hay que sufrir”. Sin embargo, no ha descartado que puedan producirse pequeñas salidas de agua en puntos muy concretos y ya conocidos, como la zona del helipuerto del hospital Trueta, pero ha insistido en que no se espera un desbordamiento generalizado del río como en ocasiones anteriores.
La vicealcaldesa, Gemma Geis, y el teniente de alcaldía, Quim Ayats, han respaldado la decisión de recomendar el cierre de los comercios, subrayando que se ha tomado “ante la información que les ha llegado”. Para aportar más contexto, el alcalde ha precisado que el caudal en el punto donde el río Onyar desemboca en el Ter se encontraba en 570 metros cúbicos por segundo, una cifra elevada pero que todavía deja cierto margen antes de que la situación se vuelva crítica por un posible desbordamiento en esa confluencia.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



