Una experta advierte sobre el peligro de avalanchas: "La probabilidad de sobrevivir decrece a partir de los 15 minutos"
Una experta advierte de un riesgo muy elevado de avalanchas que ya han dejado ocho víctimas mortales y pide extremar la precaución en la montaña invernal

Gloria Martí, responsable de la Unitat de Predicció d'Allaus i Nivologia de l'Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, en el programa “Herrera en COPE Cataluña”, donde ha pedido “extremar la precaución” y planificar cualquier actividad con sumo cuidado.
Barcelona - Publicado el
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Las intensas nevadas de los últimos días han cubierto el Pirineo de un espectacular manto blanco, pero también lo han convertido en un terreno extremadamente peligroso. La acumulación de nieve fresca ha disparado el riesgo de aludes hasta niveles muy altos, situando el peligro en un grado 4 sobre 5 en la zona occidental. Así lo ha advertido Gloria Martí, responsable de la Unitat de Predicció d'Allaus i Nivologia de l'Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, en el programa “Herrera en COPE Cataluña”, donde ha pedido “extremar la precaución” y planificar cualquier actividad con sumo cuidado.
La situación, según ha detallado la experta, es especialmente delicada en el Pirineo occidental, afectado por la reciente llevantada, donde el peligro se ha movido entre un grado 4 (fuerte) y 3 (notable). En el sector oriental, el nivel de alerta es algo menor, oscilando entre 3 y 2, en una escala de cinco. Martí ha recordado que, aunque pueda sorprender tras varias temporadas de sequía, “no es una cosa extraña tener algún día algún grado de peligro 4 en el Pirineo”. El boletín de peligro de aludes (BPA) se actualiza cada día sobre las 14:30 horas y es la herramienta fundamental para conocer el estado de la montaña.

En primavera aumenta el riego de aludes de nieve
El manto de nieve, un puzzle de capas
La elaboración del boletín de peligro es una tarea científica y minuciosa. El equipo de predicción se desplaza sobre el terreno para realizar perfiles de nieve, que consisten en cavar un hoyo hasta el suelo para analizar la estructura interna del manto nival. “Determinamos cada capa, vemos allí qué características concretas tiene”, ha explicado Martí. En cada estrato se miden parámetros como la dureza, la humedad, la temperatura o la densidad.
Esta información, cruzada con la predicción meteorológica, permite identificar las capas débiles que pueden colapsar y provocar un alud. La inestabilidad puede tener dos orígenes principales. Por un lado, una nevada reciente y abundante, considerándose de riesgo cuando se acumulan más de 50 centímetros en menos de 24 horas. Por otro lado, la existencia de capas débiles internas que se han ido formando por la transformación de la nieve a lo largo de la temporada y que pueden actuar como una superficie de deslizamiento para las capas superiores.

Un helicoptero sobrevuela la zona del accidente producido por un alud en la ladera oeste del pico Tablato, en el entorno del Balneario de Panticosa, en el Pirineo de Huesca
El 90% de los accidentes, provocados por las víctimas
La temporada está siendo trágica en el conjunto del Pirineo, donde ya se han contabilizado ocho víctimas mortales entre España y Andorra. En el Pirineo de Cataluña, la media histórica es de una a dos muertes por temporada, una cifra que este año ya se ha alcanzado con un fallecido. Gloria Martí ha subrayado un dato fundamental para entender estos accidentes: en la inmensa mayoría de los casos, es la propia persona o alguien de su grupo quien desencadena la avalancha que le atrapa.
Es la propia persona o alguien del grupo quien desencadena el alud"
Por este motivo, la experta insiste en que la información es la principal herramienta de seguridad. El boletín de peligro de aludes es fácil de interpretar gracias a sus iconos y gráficos, pero Martí advierte de que su función no es prohibir, sino informar. “El boletín solo informa, no prohíbe; es una información que tú has de gestionar para la planificación en casa y después para adaptarla cuando estás sobre el terreno”. La responsabilidad final recae siempre en el montañero.

Alud en el entorno de Panticosa
Recomendaciones: anticipación, material y rapidez
Las recomendaciones para minimizar el riesgo son claras. La primera es consultar siempre las fuentes de información oficiales, tanto el boletín de peligro de aludes como la previsión meteorológica, para planificar una ruta segura y ser “conservadores en la elección”. La segunda es llevar siempre el material de seguridad imprescindible: el DVA (Detector de Víctimas de Avalancha), la pala y la sonda.
La probabilidad de sobrevivir decrece exponencialmente a partir de los 15 minutos"
Saber utilizar este material de forma “muy ágil” es tan importante como llevarlo. En caso de accidente, el tiempo es el factor más crítico. “Si una persona queda atrapada, la gente que queda fuera de su grupo es la que ha de iniciar el rescate”, ha señalado Martí. Los equipos de emergencia tardan un tiempo en llegar y “la probabilidad de sobrevivir decrece exponencialmente a partir de los 15 minutos”. La rapidez de los compañeros es, literalmente, una cuestión de vida o muerte.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



