Plutocracia: el origen de una palabra más actual que nunca sobre el gobierno de los ricos

El divulgador cultural explica la sorprendente etimología de términos comunes y anuncia su nuevo libro sobre el lenguaje de la novela negra

José Miguel Cruz

Barcelona - Publicado el

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El conocido divulgador cultural Alfred López, autor de la saga de libros sobre curiosidades "ya está el listo que todo lo sabe", ha desgranado el origen etimológico de varias palabras de uso cotidiano, como 'fracasar', 'plutocracia' o 'disculpa'. Durante una entrevista reciente, López ha ofrecido un viaje por la historia de estos términos, revelando cómo su significado ha evolucionado desde el latín hasta el castellano actual. Además, el autor ha aprovechado para anunciar los detalles de su próximo libro, que se adentra en el lenguaje de la ficción criminal.

Según explica López, el origen del término fracasar se encuentra en el italiano fracassare, que a su vez deriva de una construcción latina.

El fracaso como una 'rotura violenta'

Según explica López, el origen del término fracasar se encuentra en el italiano fracassare, que a su vez deriva de una construcción latina. Este verbo se componía del prefijo 'fra-', que indicaba ruptura o separación, y el verbo 'quassare', que se traduce como "sacudir o romper". Por lo tanto, el significado original de la palabra era, literalmente, "romperse violentamente o hacerse pedazos". Esta concepción inicial sienta las bases para entender su connotación actual.

La palabra viajó del italiano al francés, donde el vocablo 'fracasser' adoptó el significado de "romper en mil pedazos". Desde el francés, evolucionó al castellano para adquirir su sentido figurado y metafórico actual, asociado a "fallar, malograrse o frustrarse" en un intento, plan o propósito. Alfred López ilustra esta transición con una poderosa imagen: "cuando algo se te ha roto, ha fracasado... se te ha roto una ilusión". La idea de un proyecto o un negocio que se hace añicos conecta directamente con esa raíz etimológica de la ruptura física.

Antiguamente, el término también se utilizaba en un contexto muy específico para describir cómo una nave se estrellaba contra los escollos y se destruía por completo. Este acto era considerado un fracaso en el intento de llegar a puerto, lo que acentuaba la idea de una pérdida total e irreparable. Con el tiempo, la palabra se ha generalizado para referirse al resultado negativo de cualquier empresa, meta o acción, convirtiéndose en un sinónimo de derrota o falta de éxito en múltiples contextos, tanto personales como profesionales.

La plutocracia es un sistema de gobierno o de organización social en el que el poder es ejercido por quienes poseen la mayor riqueza.

Plutocracia: cuando los más ricos gobiernan

Otro de los términos analizados por el divulgador es plutocracia, un concepto que, aclara, no tiene ninguna relación con el perro de Disney. La plutocracia es un sistema de gobierno o de organización social en el que el poder es ejercido por quienes poseen la mayor riqueza. El término proviene de las palabras griegas 'ploutos' (riqueza) y 'kratia' (poder o gobierno). Como ha sucedido con otras palabras, llegó al español a través del francés 'ploutocratie'.

En una plutocracia, explica López, "el control de las decisiones políticas, económicas y sociales suele estar en manos de la élite adinerada". Esta élite influye directa o indirectamente en los gobiernos gracias a su poder económico, marcando las políticas que se deben seguir. Aunque rara vez un sistema se declara oficialmente plutocrático, el término se usa a menudo con un sentido crítico para describir situaciones donde los ricos tienen una influencia desproporcionada sobre las leyes, las políticas públicas o incluso los medios de comunicación.

Los intereses de la mayoría quedan subordinados a una minoría privilegiada"

Esta concentración de poder en manos de unos pocos puede generar profundas desigualdades y limitar la representación democrática. Como advierte el experto, en estos sistemas, "los intereses de la mayoría quedan subordinados a una minoría privilegiada" que tiene la capacidad de dictar las normas en su propio beneficio. Esta situación plantea serias dudas sobre dónde queda el interés general cuando las decisiones clave son tomadas por aquellos que ostentan el poder económico.

La diferencia entre pedir disculpas y pedir perdón

Finalmente, Alfred López aborda la etimología de la palabra disculpa. Su origen está en el latín, en un término homónimo formado por el prefijo 'dis-', que indica negación o separación, y 'culpa' (falta o error). Su significado original era, por tanto, "liberar de culpa o responsabilidad". En su evolución al español, la palabra ha pasado a referirse tanto al acto de justificar una acción como al de pedir perdón por ella.

El término también se emplea para suavizar una interrupción o un comportamiento que se considera inadecuado, funcionando como una coletilla socialmente aceptada. López pone ejemplos como interrumpir una conversación para preguntar la hora ("Oye, disculpa, ¿me puedes indicar...?") o para señalar una conducta molesta de forma educada, como pedirle a alguien que baje los pies del asiento en un tren. Es una palabra versátil que puede usarse como un pequeño reproche o como una fórmula de cortesía para hacer un inciso.

Disculpa implicaba una excusa razonada a la falta, mientras que el perdón conlleva un acto de indulgencia"

Aunque hoy en día se use a menudo como sinónimo de 'perdón', existe un matiz importante. "Etimológicamente, disculpa implicaba una excusa razonada y contextuada a la falta, mientras que el perdón conlleva un acto de indulgencia", señala López. Esta diferencia subraya la importancia del contexto, ya que, dependiendo de la situación, pedir disculpas puede ser un acto de contrición similar a pedir perdón, o simplemente una justificación razonada de una falta cometida.

Además de su labor divulgativa sobre etimología, Alfred López ha anunciado que está a punto de estrenar un nuevo libro, escrito a cuatro manos con la novelista Eva Núñez. La obra se titula "Las cien una expresiones de la ficción criminal" y explora el origen y el significado de la terminología propia de la novela negra, el true crime y el género policiaco. El libro abarca desde el lenguaje forense y judicial hasta el argot de las investigaciones policiales.

El lanzamiento del nuevo libro coincidirá con la celebración de Sant Jordi, el próximo 23 de abril. El autor ha confirmado que estará firmando ejemplares en una mesa situada en la esquina de Diputación con Balmes, en Barcelona. Compartirá espacio con Eva Núñez y con su hermano, Francesc Arnau, quien también es novelista y presentará sus propias novedades literarias.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.