Empresarios y trabajadores protestan en la plaza Sant Jaume contra el cierre de los centros comerciales
Los comerciantes piden la reapertura inmediata, aseguran que se sienten "discriminados" y creen que el cierre favorece las aglomeraciones en otros espacios

Gabriel Gené resalta que discriminan a los comerciantes de centros comerciales y piden una rectificación
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Más de un centenar de trabajadores y empresarios de los centros comerciales se han concentrado en la plaza Sant Jaume de Barcelona en contra del cierre, puesto en vigor desde el 30 de octubre. Los trabajadores consideran que esta decisión de cierre de los centros comerciales favorece las aglomeraciones en otros espacios, después de ver como transcurrió el puente de la Purísima este lunes. En este sentido, los comerciantes se han pronunciado bajo los cánticos "Queremos abrir", "si abre el Corte Inglés, nosotros también", “los centros comerciales somos espacio seguro” o "No es salud, es política", que se pudieron escuchar en la protesta convocada por 17 Asociaciones de comerciantes como PimeComerç, FomentComerç, Barcelona Oberta o Comertia.
Durante la protesta, los comerciantes han lamentado las imágenes de las aglomeraciones del lunes en el centro de Barcelona por compras navideñas. En este sentido, han asegurado que no entiende como estos establecimientos son más seguros por estar en el exterior, cuando los centros comerciales, que son espacios seguros y que pueden controlar perfectamente los accesos, siguen cerrados, ha manifestado Gabriel Gené, presidente de Barcelona Oberta, que ha hablado en nombre de todas las organizaciones presentes. “Durante el puente los centros comerciales podrían haber ayudado a diluir la gente y evitar aglomeraciones”, ha asegurado Víctor Garcia, Portavoz de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) en Cataluña.
Por esta razón, los manifestantes se concentraron frente al Palau de la Generalitat asegurando que se sienten "discriminados" por no poder trabajar en los inicios de la campaña navideña como otros establecimientos. Es una medida “absolutamente discriminatoria", ha lamentado Gené. De hecho, los manifestantes han pedido a la Generalitat que diseñe un tramo de 1,5 que les permita trabajar inmediatamente y no tener que esperar a la siguiente fase; que se prevé que sea durante las próximas semanas.
También, en la protesta han cargado contra el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés y la consejera de Salud, Alba Vergés, con el cántico: "Aragonés, Vergés, quien da la pasta?". De la misma manera, han atacado al Govern por "condenar a la ruina" a las pequeñas y medianas empresas que hay en los centros comerciales, que representan el 85% de los 3.000 comercios cerrados. "Nosotros, que somos pequeños comerciantes que intentamos tirar adelante nuestras empresas, debemos estar cerrados, ¿abocados a la ruina? Es una auténtica injusticia", ha insistido Gené. En este sentido, la fundadora y directora general de la tienda Koroshi, Sònia Plaza, ha manifestado que “no hay derecho que nos traten así, estamos pagando 20.000 euros de alquiler y aún quieren que paguemos la mitad? Eso es imposible, acabaremos en la ruina", ha añadido.
Trabajadores de salones de juegos también se movilizaron en Barcelona
La movilización de comerciantes ha compartido espacio en la plaza Sant Jaume este miércoles con otra concentración convocada una hora antes por los trabajadores del sector de juego que también han sido afectados por las medidas de la covid-19 decretadas por el Govern. En este caso, los trabajadores de bingos y casinos se han manifestado por no estar en ninguna fase de la desescalada. “Llegamos a pensar que es algo político y quieren excluir el juego porque no está bien visto”, ha insinuado Víctor Manuel Duce, portavoz del colectivo catalán de trabajadores del juego, después de advertir que no creen que las “empresas aguanten hasta febrero o marzo”.
Asimismo, durante la protesta, han señalado que los espacios de juego son más seguros que otros. De hecho, el presidente del comité de empresa del Casino de Barcelona y en representación de los casinos de Tarragona y Peralada, Luis Horta, ha negado que estos establecimientos sean el foco de la infección y que tienen “cánones de seguridad muy amplios”.



