La Junta de Castilla y León ignora la sentencia que garantiza un mediador a un niño de 9 años en Palencia
La familia de Matías denuncia que, pese al fallo del Tribunal Superior de Justicia, el menor sigue con un apoyo de solo 10 horas semanales que vulnera su derecho a una educación digna
Palencia - Publicado el
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La familia de Matías, un niño de 9 años de Palencia con una enfermedad rara que le dificulta el habla, ha denunciado que la Junta de Castilla y León sigue sin formalizar el contrato del mediador comunicativo que le fue asignado por sentencia judicial. Pese al fallo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León del pasado 27 de enero, la persona asignada para ayudar a Matías en el Colegio de Educación Especial Carrechiquilla aún no ha podido incorporarse, lo que deja al menor en una situación de desamparo.
Un derecho reconocido, pero no aplicado
Actualmente, Matías solo recibe 10 horas de mediación semanales, repartidas entre miércoles y viernes, una cifra que la familia considera insuficiente y que vulnera su derecho a una educación digna e inclusiva. Los padres intentaron contactar este miércoles con la Dirección Provincial de Educación para exigir una reunión, pero denuncian que "la administración está dilatando el encuentro y evitando dar respuestas claras".
Nos sentimos totalmente vulnerados, totalmente frustrados"
Madre de Matías
La madre de Matías, Tay Iglesias, ha expresado la impotencia de la familia ante la falta de acción. "Nos sentimos totalmente vulnerados, totalmente frustrados", ha declarado. Además, ha cuestionado el criterio para asignar el apoyo actual: "No sabemos qué criterio tampoco han utilizado para darle 10 horas y no más o no menos".
La lengua de signos como llave para la inclusión
Matías convive desde su nacimiento con una deleción en el cromosoma 18q, y la lengua de signos ha demostrado ser una herramienta clave para su desarrollo emocional y social. Sin embargo, la administración denegó inicialmente este apoyo alegando que el niño no presenta una discapacidad auditiva, a pesar de que la competencia de un mediador comunicativo abarca a personas con dificultades graves de lenguaje y habla.
Su madre explica que, aunque Matías entiende el lenguaje oral, comunicarse es su gran barrera. "Él tiene mucha intención comunicativa, él entiende perfectamente el lenguaje oral de cualquiera de nosotros, pero es difícil que él se haga entender", afirma. Desde los dos años, la familia buscó soluciones a través de la logopedia, donde le enseñaron signos básicos para poder expresarse.
No es un lujo, es una necesidad
No se nos puede abandonar de esta manera, ni callarnos porque si se le ha dado este recurso, no puede ser que nos dé en solo 10 horas"
Madre de Matías
La familia insiste en que el mediador no es un capricho, sino "el puente necesario para que Matías pueda integrarse realmente en su grupo social y participar en todas las actividades del colegio". Iglesias lamenta la situación: "No se nos puede abandonar de esta manera, ni callarnos, porque si se le ha dado este recurso, no puede ser que nos dé en solo 10 horas. ¿10 horas en base a qué? ¿Por qué? Matías necesita primero ese aprendizaje".
Mientras la Junta de Castilla y León no formaliza el contrato del mediador para toda la jornada escolar, Matías continúa en una situación de aislamiento parcial. Su familia sigue esperando que se cumpla lo que los tribunales ya han reconocido: su derecho a aprender, a comunicarse y a participar plenamente en el aula.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.