Una madre de Burgos desvela las claves para elegir colegio más allá del debate de la concertada
El proyecto formativo, el ambiente familiar y la continuidad hasta bachillerato son los factores decisivos para esta familia a la hora de matricular a sus hijas
Burgos - Publicado el
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La elección de un colegio para los hijos es una de las decisiones más importantes para una familia. Para Sandra López, madre que acaba de matricular a su hija en el colegio Niño Jesús de Burgos, la elección no se basó en si el centro era concertado o no, sino en su proyecto educativo. "Realmente no es que lo hayamos elegido por ser concertado, sino lo hemos elegido por ser ese cole, por el proyecto que tiene", afirma. La familia ya tenía a otra hija en el centro y su experiencia previa ha sido un factor determinante.
Para Sandra, que además es antigua alumna, el colegio mantiene la misma esencia que cuando ella estudiaba, aunque ha modernizado sus infraestructuras. Lo más importante, según explica, es el ambiente familiar que se respira. "Me gusta mucho el ambiente que tiene, es un ambiente, pues eso, muy familiar", comenta. Este entorno seguro y acogedor es algo que desea para sus hijas.
Inicio del curso escolar en los colegios de Burgos
Quería que mis hijas, pues tengan esa seguridad y esa tranquilidad de decir, pues estoy como en casa"
Madre que acaba de matricular a su hija en el colegio Niño Jesús de Burgos
Un proyecto educativo que no solo prioriza lo académico, sino también la formación en valores para construir "personas de futuro". Según Sandra, es fundamental que los niños adquieran valores sólidos en cuanto a la sociedad. Este año, el lema del colegio es “atrévete a crear puentes de comunicación”, una declaración de intenciones que, para esta madre, es más necesaria que nunca en "un mundo que está últimamente un poco loco".
La continuidad, un factor "fundamental"
Otro de los puntos que Sandra López considera "fundamental" es que el centro ofrezca todas las etapas educativas, desde infantil hasta bachillerato. Para ella, evitar un cambio de centro a los 12 años, en plena adolescencia, es clave. "Me parece que es una edad muy vulnerable la adolescencia, y la verdad que quería darles la oportunidad, si pueden, de terminar en el mismo sitio", sostiene. Esta continuidad proporciona una tranquilidad que considera muy valiosa.
Vuelta al cole en uno de los colegios de la capital burgalesa
Innovación y formación en valores
El colegio ha incorporado programas innovadores como el bachillerato emprendedor. Esta modalidad complementa la formación tradicional con charlas, visitas a empresas y sesiones enfocadas en el mundo laboral, ayudando a los jóvenes a "ver qué opciones hay" cuando terminan sus estudios. Además, el centro apuesta por los idiomas con programas de inmersión lingüística en inglés y francés, algo que López considera "esencial para el futuro".
La dimensión solidaria también tiene un peso importante. Las religiosas del Niño Jesús impulsan proyectos solidarios en África y organizan iniciativas como la "semana de la solidaridad" o el "bocadillo solidario". Según Sandra, estas actividades son una forma de que los niños "vean que hay que hacer algo por cambiar un poquito el mundo". Les enseña a "aportar un granito de arena" y a ser conscientes de que "no todo el mundo tiene la suerte que tienen ellos".
Un legado familiar adaptado al futuro
El hecho de que Sandra López fuera alumna ha influido en su decisión, pero destaca la gran transformación de las infraestructuras. "Antes era un colegio mucho más pequeño, ahora es un colegio súper moderno, actualizado en cuanto a cosas informáticas", explica. Esta modernización, que incluye nuevas zonas de patio, teatro y deporte, se ha realizado manteniendo la esencia y la base educativa que, para ella, es lo más importante.
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