San Pablo Burgos se acuesta líder de la ACB

El premio merecido para una afición que soportó 40 minutos la suspensión del partido ante UCAM Murcia por una avería en los relojes de posesión (92-82)

Peñarroya habla con sus jugadores

Peñarroya habla con sus jugadores.SPB. M. González

COPE BurgosRaúl González Casero

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 21:20

La afición del San Pablo Burgos no quiere despertar de este sueño. A expensas de lo que haga el Real Madrid, los burgaleses hoy duermen a pierna suelta, como líderes de la mejor liga de Europa. Supieron sobreponerse a un UCAM Murcia correoso y a un parón obligado de 40 minutos por el fallo en uno de los marcadores de la cuenta atrás de la posesión, que no pareció enfriar la intensidad de los azulones.

Empezó fuerte desde la línea de 3 el San Pablo con la canasta de Bruno Fitipaldo. Se sumaron Lima y Clark a la fiesta para endosarle un parcial de 7-0 nada más arrancar que obligó a Sito Alonso a pedir tiempo muerto a 8:22 del final del primer cuarto.

Tras el parón, los burgaleses engordaron su ventaja hasta el 9-0 y fue entonces cuando UCAM Murcia empezó a despertar de su letargo con dos triples de Askia Booker, a quien le siguió Jarrell Eddie para empatar a 9 el marcador. Pero enseguida volvió a estirar la goma el San Pablo para irse 5 arriba.

Un toma y daca constante en el que el equipo castellano supo llevar las riendas. Los puntos de Mcfadden, Benite y Tokoto sirvieron para llegar con una ventaja que poco a poco el cuadro murciano trató de recortar. Y lo consiguió para vencer por tan solo un punto, 21-20 final del primer cuarto.

A base de faltas, San Pablo Burgos frenó las aspiraciones de UCAM Murcia en el inicio del segundo periodo. Hasta de Booker volvió a demostrar por qué es uno de los grandes del equipo pimentonero, con un 3+1 con el que puso por primera vez por delante a los suyos. La respuesta de los burgaleses fueron dos triples de Mcfadden para convertirse en el referente de los locales.

Seguía la pugna por el dominio del choque. UCAM Murcia no estaba dispuesto a ceder un solo punto y San Pablo quería que el público se sintiera orgulloso de ellos. Para tal empresa, Benite se puso el mono de trabajo y con sus canastas consiguió que los azulones se fueran 10 arriba (39-29).

Jarrell Eddie volvía a hacer gala del excelente acierto desde la línea de 6,75 y se empeñaba en reducir la distancia lograda por los de Peñarroya. A 1:47 del descanso los castellanos se encontraban con 5 puntos de renta. Una distancia que apenas se movió hasta el final del segundo periodo con 47-43 en el electrónico.

Mcfadden se colocaba como el mejor de los burgaleses con 21 puntos y 19 de valoración y Askia Booker en Murcia con 13 puntos y 15 créditos de valoración.

Podría ser un deja vu. Y es que parecía que los burgaleses solo sabían destapar la lata de cada inicio de mitad desde la línea de 6,75. De nuevo Fitipaldo se levantaba para ofrecer al respetable su calidad en el tiro de 3.

Benite y Lima se unían al acierto burgalés y el 59-51 imperante hacía que Sito Alonso volviera a reunir a los suyos en el banquillo.

En la recta final del tercer cuarto volvió a apretar el San Pablo Burgos, que consiguió superar los 10 puntos psicológicos. Un 64-53, que duró poco pero que ya sirvió para levantar de nuevo a la afición. Todo transcurría con relativa normalidad hasta que la bocina que anunciaba un tiempo muerto solicitado por Joan Peñarroya se quedaba bloqueada con el 64-56 en el marcador a poco más de 2 minutos para el final del tercer periodo. Esto obligaba a apagar la máquina pero al reiniciarla la cuenta atrás de los 24 segundos no funcionaba.

Relojes de posesión traídos del Talamillo

Relojes de posesión a ras de suelo traídos del Talamillo

Sito Alonso aprovechó para indicar detenidamente a los suyos qué aspectos debían mejorar. Joan Peñarroya prefirió que los suyos no se quedaran fríos y les mandó calentar junto a la canasta.

Los minutos pasaban y la desesperación se iba contagiando entre los espectadores, que demostraron hasta qué punto puede llegar su paciencia. Menos mal que las peñas burgalesas saben cómo animar a todo el público. Los premios a mejor afición de la ACB no se regalan así como así. Se levantaron de sus asientos y comenzaron una conga que rodeo el anillo del Coliseum.

 

Tuvieron que pasar cerca de 40 minutos para que unos relojes de posesión traídos del pabellón José Luis Talamillo sirvieran de sustitutos ante la imposibilidad de volver a hacer funcionar los oficiales.

Y de nuevo, sí. San Pablo Burgos volvió a arrancar anotando de 3. Fue Benite quien mantuvo la tradición. Respondió Lecomte desde la línea de tiros libres. Y los dos equipos se emplazaban a los últimos diez minutos con un 69-60.

Con ahínco, los de Peñarroya superaban los 10 de ventaja respecto a los murcianos. Vitor Benite no se cansaba de poner en pie a un Coliseum que continuaba entregado. Un 81-65 acongojó a Sito Alonso, que veía cómo el partido se le iba de las manos. Pidió tiempo muerto y los suyos tiraron de garra para acercarse, hasta que Benite tiró, de nuevo, de muñeca para anotar de 3.

No se daban por vencidos los pimentoneros, que coqueteaban con intentar bajar de esos 10 puntos de ventaja tan populares. Los burgaleses continuaban serios y Fitipaldo concluía el partido como lo empezó, anotando desde la línea de 3, para después hacerlo desde la línea de 4,60 hasta acabar el partido 92-82.

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