Uso de pantallas en menores: Entretenimiento o adicción
Desde el programa de Atención Comunitaria a las Drogodependencias de Cáritas Diocesana de Ávila advierten del importante incremento del uso de pantallas entre menores, en algunos casos "tremendamente alarmante"

Entrevista a Emilia Herrero, responsable del Programa de Atención Comunitaria a las Drogodependencias de Cáritas Diocesana de Ávila
Ávila - Publicado el
2 min lectura6:46 min escucha
Cuando hablamos de adicciones lo primero que a todos se nos viene a la cabeza son adicciones a la droga, el alcohol, quizá adicción al juego. Sin embargo en los últimos años estamos viendo una nueva adicción especialmente preocupante, sobre todo por su edad de inicio, niños cada vez más pequeños. Se trata de una adicción sin sustancia, que tan sólo requiere un teléfono móvil, una tablet, un ordenador o una consola, te estoy hablado de adicciones a las pantallas y dispositivos electrónicos. Es un tema que conocen muy bien desde Cáritas Diocesana de Ávila, donde tienen un servicio especialmente destinado a la prevención y donde cada vez se están encontrando con jóvenes más dependientes de estos dispositivos.
Emilia Herrero, responsable del Programa de Atención Comunitaria a las Drogodependencias de Cáritas Diocesana de Ávila, ha lamentado que llevan “años notando el incremento” de este tipo de adicciones sin sustancia en el que han comenzado a trabajar este año porque “ya era urgente” intervenir. Aunque por el momento la intervención es desde el punto de vista de la prevención. Son muchos los padres que acuden preocupados a Cáritas por el mal uso que sus hijos están haciendo de las pantallas. La edad media de atención está en torno a los 12 años.
Los cambios en la conducta de sus hijos es lo que hace saltar las alarmas. Cambios de comportamiento, cambios a la hora de relacionarse con el entorno, dificultades para controlar impulsos o comunicación cada vez más agresiva, son algunos de estos síntomas.
La mayor parte de chicos que llegan a este programa de Cáritas lo hacen derivados de los centros escolares e incluso por la intervención de las propias familias. En cuanto a la gravedad de la adicción, asegura Emilia Herrero, que “hay de todo, desde familias que actúan rápidamente, hasta padres que llegan ya con una situación tremendamente alarmante”.
En Cáritas tienen a dos psicólogas que actúan en estos casos, una de ellas en Ávila capital y otras en Arenas de San Pedro. El primer paso es escuchar a hijos y padres, estudian la problemática y valoran el grado de adicción, para finalmente, en función de cada caso y familia, establecer un programa individualizado.
Esta ayuda a la prevención en el uso de nuevas tecnologías forma parte del programa de Atención Comunitaria a las Drogodependencias de Cáritas Diocesana de Ávila.



