Esther, la primera mujer conductora de un autobús en Toledo: "Había un señor que no subía si yo conducía "
Tras casi tres décadas en una profesión masculinizada, la conductora repasa los desafíos y avances que ha vivido al volante del autobús urbano de la ciudad

Toledo - Publicado el
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Hay profesiones que, hasta hace no mucho, parecían un territorio exclusivamente masculino. Una de ellas es la de conductora de autobús. Esther Flores rompió esa barrera hace ya 29 años, cuando se convirtió en la primera mujer en conducir un autobús urbano en Toledo y, posiblemente, en toda Castilla-La Mancha. A punto de cumplir tres décadas al volante, su historia es un reflejo de los cambios sociales y de la lucha por la igualdad en sectores masculinizados.
Los inicios: 'Se quedaban muy sorprendidos'
Cuando Esther empezó, su presencia generaba un gran impacto. "La gente subía por el Miradero y se paraban: ¡una mujer!", recuerda sobre la reacción de los pasajeros. Pese a la sorpresa inicial, destaca que desde el primer momento sus compañeros y su jefe le mostraron todo su apoyo y se lo hicieron "más fácil".
Sin embargo, no todo el mundo reaccionó igual. Flores relata una anécdota que hoy cuenta con humor, protagonizada por un hombre que, al principio, se negaba a viajar con ella. "En el polígono, cuando iba al polígono, no montaba conmigo", explica. Años más tarde, ambos forjaron una amistad y él mismo se lo reconoció: "Me decía: 'vamos, vamos, que yo dejaba pasar el autobús cuando venías tú'".
"La gente subía por el Miradero y se paraban: ¡una mujer!",
Conductora de autobús
De la extrañeza a la normalidad

Esther fue la primera mujer en conducir un autobús urbano en Toledo. Ahora son 16
Casi tres décadas después, el panorama ha experimentado un cambio "total". De ser la única mujer en la plantilla, ahora son 15 compañeras, y una más a punto de incorporarse. Este dato no solo muestra la evolución, sino la normalización de la presencia femenina en la profesión, un avance que Flores considera superado para las nuevas generaciones.
Las chicas que vienen nuevas igual, ellas no se sienten tan observadas como me pudiera haber sentido yo. Ahora la gente lo ve normal", celebra Esther. Este cambio de mentalidad ha sido clave para que las nuevas conductoras ya no sientan la presión que ella vivió en sus comienzos.
Ahora la gente lo ve normal"
Conductora de autobús
Reivindicaciones y retos pendientes
A pesar de los avances, todavía quedan desafíos. Una de las reivindicaciones pendientes es la infraestructura en los lugares de trabajo. "En la cabecera del Corralillo tenemos un único baño para chicos y chicas, y encima bastante lejos", señala como un problema práctico que afecta especialmente a las mujeres, sobre todo con horarios de línea muy ajustados.
Sobre la discriminación al volante, Flores se muestra prudente. Aunque una encuesta reciente afirma que el 75% de las conductoras sufre discriminación, ella matiza que, si bien a veces aparece "el típico señor que menosprecia", son situaciones cada vez menos frecuentes. "Cada vez hay menos gente de esa", asegura.
Su llegada a la profesión no fue vocacional, sino una decisión pragmática en busca de un empleo estable tras no aprobar unas oposiciones. Fue un amigo quien la animó, ya que su jefe de entonces "era muy pionero" y quería contratar a una mujer. Hoy, casi 30 años después, lo que más le gusta es "conducir y el trato con la gente", a quienes conoce y saluda tras una vida entera recorriendo las calles de Toledo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



