Los comedores escolares se transforman: adiós a los fritos y más comida sana
Una nueva ley obliga a los colegios a ofrecer menús más saludables y sostenibles para combatir el 36% de sobrepeso infantil sin subir el precio a las familias
Toledo - Publicado el
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Los comedores escolares de todos los colegios, ya sean públicos, concertados o privados, deben desde este jueves limitar los fritos y el azúcar en sus menús. La nueva ley de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles busca combatir el sobrepeso, que afecta a un 36% de los niños, promoviendo por ley el consumo diario de fruta y verdura fresca y más pescado.
La normativa, publicada en el BOE hace un año, prohíbe la bollería industrial y obliga a instalar fuentes de agua. Además, limita las carnes a un máximo de tres veces por semana (solo una de carne roja) y exige reducir la generación de residuos. Los centros han tenido un año para adaptar sus contratos.
Un sector preparado para el cambio
Las empresas del sector aseguran estar listas. La Federación Española de Restauración Colectiva (Food Service España), que sirve 1,5 millones de menús escolares diarios, afirma que ya aplicaban muchas de estas medidas. En Castilla-La Mancha, la empresa Mediterránea, que gestiona 247 comedores escolares, comparte esta visión.
Rocío Royo, directora de nutrición de Mediterránea, explica que su departamento, formado por dietistas-nutricionistas colegiados, siempre se ha basado en guías científicas. "Verduras ha habido siempre en los menús de Mediterránea y te diría que prácticamente a diario, o bien en forma de plato principal, o bien en forma de ingrediente en los platos, o bien como guarnición", asegura Royo, destacando su apuesta por la dieta mediterránea.
Los menús se elaboran con tiempo, y siempre teniendo en cuenta los decretos y normativas de cada comunidad autónoma.
Clave para el desarrollo y la equidad
Más allá de los gustos, el comedor escolar es fundamental para 2,2 millones de niños en riesgo de pobreza, según la ONG Educo. La organización advierte que solo la mitad accede al servicio y apenas un 15% de la infancia más vulnerable recibe becas comedor. Expertos de FUNCAS apuestan por universalizar estas ayudas.
La nutrición en esta etapa es crucial. Una investigación de la UOC subraya la importancia de nutrientes como el omega 3, hierro o zinc para el desarrollo del cerebro. Otro estudio de la UPM ha demostrado que su consumo influye positivamente en la salud mental de los menores.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.