La cara B de las lluvias: alertan de un verano con alto riesgo de incendios
Un experto advierte que el aumento de la vegetación por las precipitaciones eleva la disponibilidad de combustible para arder con las altas temperaturas

Entrevista con Manuel Esteban Lucas Borja, profesor de la UCLM
Ciudad Real - Publicado el
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Las abundantes lluvias de principios de año han mejorado la situación de los embalses, pero también han encendido las alarmas ante un verano que podría ser complicado en materia de incendios forestales. Así lo ha explicado Manuel Esteban Lucas Borja, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y experto en la materia, quien analiza un escenario marcado por la incertidumbre.
Más vegetación, más combustible
El experto distingue entre dos factores clave en los incendios: la ignición (el origen del fuego) y la propagación. Las recientes precipitaciones influyen directamente en el segundo factor. "Cuanta más vegetación, más lluvia ha habido, en teoría tendremos más vegetación", señala Lucas Borja. Este crecimiento, sobre todo de estratos herbáceos y arbustivos, se convierte en material altamente inflamable cuando llegan las olas de calor y las altas temperaturas del verano.
Si viene un calor o unas olas de calor importante, nos pone en una situación difícil"
Profesor UCLM
La propagación de un posible incendio dependerá de la continuidad de esa vegetación y de las condiciones meteorológicas. Sin embargo, el origen sigue siendo la ignición, que puede tener causas naturales como los rayos, negligencias o ser intencionados. El experto advierte que la combinación de combustible disponible y un verano con altas temperaturas "nos pone en una situación difícil, como por ejemplo, la del año pasado".
La prevención, clave para la extinción
Para mitigar los riesgos, Lucas Borja subraya la importancia de las medidas de prevención. Mientras que es difícil actuar contra causas naturales como los rayos, sí se puede trabajar en la propagación. La clave, según el profesor, es la "gestión forestal y la ciencia forestal, con tratamientos preventivos". El objetivo es "reducir lo que es la continuidad de la vegetación, tanto en su plano horizontal como vertical".
Ofrecer oportunidad a los medios de extinción para que puedan controlarlo"
Profesor UCLM
Estas labores de silvicultura preventiva no buscan eliminar el fuego, sino crear una oportunidad para que los equipos de extinción puedan atajarlo. "Ofrecer oportunidad a los medios de extinción para que puedan controlarlo", insiste el experto. A pesar del complejo escenario, Lucas Borja recuerda que España cuenta con "de los mejores equipos de extinción a nivel internacional" y una gran inversión en medios humanos y económicos.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




