El preocupante dato que revela Cáritas coincidiendo con el 8 M : "Cada vez más"
Un informe de la organización constata que la exclusión afecta al doble de hogares sustentados por mujeres que por hombres y se dispara en familias monoparentales
Santander - Publicado el
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El último informe FOESA de Cáritas ha puesto cifras a una realidad alarmante en Cantabria: la feminización de la exclusión social. Según los datos, 33.000 personas viven en hogares encabezados por mujeres que se encuentran en esta situación. El informe revela que la exclusión afecta al 20,2 % de los hogares sostenidos por mujeres, casi el doble que aquellos cuyo sustentador principal es un hombre. El dato es aún más preocupante en los hogares monoparentales, donde casi la mitad, un 45,3 %, está en exclusión, superando en diez puntos la media nacional.
Olga Martínez Fernández, coordinadora de acción social de Cáritas Diocesana de Santander, ha explicado que, ante la misma situación de vulnerabilidad, "las mujeres están en una situación muchísimo más gravosa". Para Martínez, los datos demuestran que la variable de género es determinante: "Ser mujer hoy en día es otro aspecto más que puede incidir en la exclusión".
El perfil de la mujer vulnerable
Cáritas acompaña cada año a más de 3.000 mujeres en Cantabria, 112 de ellas en proyectos especializados para casos de altísima exclusión. Según Olga Martínez, el perfil habitual es el de "una mujer muy vulnerable, con falta de acceso al empleo o muy precario, con escasa formación". A esto se suma un acceso a la vivienda extremadamente difícil.
Hablamos de poder entrar en una habitación que seguramente no cumpla las mejores condiciones, y a veces con nuestros hijos"
Cáritas Diocesana Santander
La responsable de acción social de Cáritas ha lamentado las duras condiciones de vivienda a las que se enfrentan, que van más allá de no poder pagar un piso. "Hablamos de poder entrar en una habitación que seguramente no cumpla las mejores condiciones, y a veces con nuestros hijos", ha señalado, describiendo situaciones que hacen que "se te cae un poco el corazón". Además, ha advertido sobre el aumento de la violencia, de la que "solo vemos la punta del iceberg", y ha recordado la vulnerabilidad de las mujeres en contextos de prostitución y trata.
Madre y trabajadora: una trampa de desigualdad
El informe destaca que ser madre sola multiplica el riesgo de pobreza. El principal problema, según Martínez, es que la mujer se hace "frente tú sola" a la sobrecarga de cuidados de menores y mayores. Esta situación se agrava por la "gran precarización en el empleo femenino", con alta temporalidad en sectores feminizados como la limpieza, lo que impide emprender "un proyecto vital de cierta normalidad".
Muchas de estas mujeres, aunque trabajan, no consiguen llegar a fin de mes. La precariedad les impide afrontar gastos básicos o imprevistos, como pagar una excursión escolar, lo que "crea muchísimas diferencias de exclusión". Según ha detallado Martínez, la dificultad para pagar "su propio piso o la habitación en la que están viviendo" las sitúa en situaciones muy complejas.
Cuando una tiene que llevar a sus niños a las nueve al cole, recogerlos a la una, pues bueno, tiene que tener un empleo de nueve a una"
Cáristas Diocesana Santander
La sobrecarga de cuidados se erige como "una de las principales trampas de la desigualdad". Olga Martínez ha explicado la dificultad de conciliar con un ejemplo claro: "Cuando una tiene que llevar a sus niños a las 9 al cole, recogerlos a la una, pues bueno, tiene que tener un empleo de 9 a una". Aunque existen medidas como los servicios de madrugadores, ha insistido en que "no se llega a todo" y son insuficientes, especialmente durante los primeros años de crianza.
Más vulnerables frente a la violencia
La exclusión social también incrementa la vulnerabilidad frente a la violencia de género. Martínez ha afirmado que, si bien la violencia es transversal, la falta de recursos limita las vías de escape. "Si yo no tengo un trabajo para poder independizarme, es más difícil, probablemente, que pueda salir de ese círculo", ha razonado. La situación es aún peor para mujeres migrantes en situación irregular, que pueden ser amenazadas con denuncias si abandonan el hogar. En definitiva, "la exclusión hace todo infinitamente peor y más complejo".
Finalmente, la coordinadora de acción social de Cáritas ha reclamado medidas urgentes. Ha señalado como prioritaria la necesidad de que "las mujeres no sientan miedo" y "estén verdaderamente protegidas", duplicando los esfuerzos actuales. También ha exigido "medidas efectivas para la conciliación". Sobre la responsabilidad, ha concluido que es de "todos y de todas", pero ha interpelado directamente a "quien lidera las políticas sociales" para que muestre un compromiso firme con estos cambios.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.