Jesús Artal, psiquiatra en Cantabria: “El cerebro de un médico cansado decide peor, el 40% ya sufre ansiedad o depresión”

El desgaste pandémico y la presión asistencial disparan los problemas de salud mental en un colectivo que apenas pide ayuda por miedo al estigma

Los médicos jóvenes son los más propensos a sufrir este tipo de problemas.

Cristina Jimeno

Santander - Publicado el - Actualizado

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Los aplausos de las ocho durante la pandemia ocultaron una realidad mucho menos visible: la salud mental de quienes nos cuidan está en un punto crítico. En España, donde ejercen más de 310.000 médicos (más de 4.100 en Cantabria), las cifras son alarmantes. Según ha explicado el doctor Jesús Artal, jefe de Psiquiatría en el Hospital Valdecilla en el programa Mediodía COPE Cantabria, "hasta un 40% de los médicos presenta síntomas de ansiedad o depresión". Un problema que ha permanecido demasiado tiempo fuera del foco público y que ahora emerge con fuerza.

Una realidad silenciada

Según Artal, esta ocultación se debe a dos factores principales. Por un lado, la propia naturaleza de la profesión: "los médicos no pedimos ayuda aunque estemos muy mal, nos cuesta reconocer nuestras limitaciones". Por otro, la idealización de la medicina como algo puramente vocacional, lo que ha enmascarado un problema que, como señala el doctor, "viene de muy atrás".

La pandemia ha marcado un antes y un después en la visibilidad de este desgaste. Con más de 100 profesionales fallecidos y 150.000 médicos infectados, el debate se ha puesto "más en primer plano". Un dato especialmente preocupante aportado por Artal es que "el 50% de los médicos jóvenes tienen el síndrome de Burnout", un trastorno ligado al estrés laboral prolongado que se manifiesta en agotamiento emocional y pérdida de motivación.

Algo está pasando y tenemos que tomar medidas"

Jesús Artal 

Jefe del servicio de Psquiatría del Hospital Valdecilla 

Doctor Jesús Artal Simón

Las causas del agotamiento

La presión que soportan los médicos es multifactorial. Artal detalla que, dependiendo de la especialidad, el peso varía: "en distintas especialidades, los intensivistas, los médicos de urgencia, lo que les pesa es, por ejemplo, el contacto con cuadros muy graves, el peligro, sobre todo en urgencias, el miedo a las agresiones". En otras, pesan más "el miedo al error" o "las consecuencias legales". Por ello, insiste en que la clave no es solo tratar, sino prevenir, analizando los "factores del entorno laboral".

El doctor critica la falta de mecanismos de descanso obligatorios, comparando la situación con la de un conductor de autobús que debe parar cada dos horas. "Un médico puede encadenar decenas de pacientes sin una pausa estructurada real", lamenta. Esta fatiga no solo provoca agotamiento, sino que también degrada la atención, ya que se pierde "esa reflexión que tiene que haber entre paciente y paciente", lo que conlleva una pérdida de calidad y riesgos.

El desgaste, apunta Artal, se ha convertido en "rabia", pero también en una mayor unión profesional. A su juicio, "la población sí que está de acuerdo en que tenemos que no sobrecargar a los profesionales sanitarios", un reconocimiento que considera "bonito" a pesar de los perjuicios que causan las huelgas.

PAIME, un refugio discreto ante el sufrimiento

Para hacer frente a esta situación, ya en 1998 se creó el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que inicialmente se centraba en adicciones pero ahora aborda cuadros de estrés, ansiedad o depresión. Sus cifras reflejan la magnitud del problema: "más de 10.000 médicos atendidos desde su creación" y "cerca de 2.000 en solo dos años", lo que evidencia que "hay más sufrimiento".

A pesar de que el programa funciona y es "muy garantista" con el secreto profesional, Artal reconoce que al médico "le cuesta pedir ayuda". El "miedo al estigma" y a las consecuencias en su carrera sigue presente. Por ello, concluye que la solución pasa por ir más allá del tratamiento y apostar por la prevención, lo que implica "cambiar las condiciones laborales y profesionales", una tarea que requiere "un gran esfuerzo por parte de toda la sociedad", porque, como afirma el doctor, cuidar a los médicos "es un buen negocio para la sociedad".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.