Los hosteleros de "La Bombi" y "La Mulata": "Es un problema de educación... Lo normal sería pedir una fianza"
Dos de los restaurantes más emblemáticos de Santander atienden a Cope Cantabria para lamentar la situación que viven con ciertos clientes que reservan mesa y luego no se presentan

Escucha en Cope Cantabria a los responsables de "La Bombi" y "La Mulata" de Santander
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Seguro que a estas alturas ya conoces la historia: Un juez de San Sebastián ha avalado que un restaurante cobre por una reserva no anulada. Una sentencia ha dado la razón al restaurante donostiarra "Amelia" por cobrar 510 euros a un cliente que no anuló la reserva y no se presentó a comer el día indicado. Esta situación, por desgracia, es más habitual de lo que podemos creer, y los hosteleros cántabros lo saben muy bien. Se abre el debate: Si un vuelo o un hotel se pagan por adelantado, ¿por qué no puede ocurrir lo mismo con un restaurante?
Cope Cantabria se acercó este jueves 20 de abril a dos establecimientos hosteleros referentes en Santander: "La Bombi" y "La Mulata". Sus responsables, César Movellán y Paco Bezanilla respectivamente, coincidieron como punto de partida a que "se trata de un problema de educación. Lo normal si no vas a acudir a una reserva es llamar y cancelar, pero en muchas ocasiones no es así. No solo eso... cuando llega el día y si tienes dudas les llamas para asegurar que van a venir, encima te responden de malas maneras que no van a ir... que van a ir a otro restaurante y ya está".
. Puedes escuchar la entrevista completa pinchando debajo de la fotografía.
Lo malo es cuando a cualquiera de los dos restaurantes no se les presenta una mesa reservada para varias personas en fechas señaladas, "cuando la ocupación es alta, como verano o puentes, que la gente reserva en 3 sitios y luego a 2 les deja tirados... nos afecta y es un daño importante".
¿Cuál sería la solución ideal? ¿Seguir el ejemplo del "Amelia" y denunciar? Para una ciudad como Santander "denunciar no, porque es una ciudad pequeña, no comparable con Madrid o Barcelona que no tienen reparos en hacer todas las reservas por la web y solicitar el número de tarjeta. Aquí no podemos hacer eso, porque tenemos clientes que tienen más de 50 o 60 años y no lo van a hacer así. ¿Qué les decimos, que en vez de llamar tienen que hacerlo por ordenador...?"
Paco Bezanilla da una alternativa: "Lo normal es lo que se hace en las grandes capitales o en los hoteles; se pide una fianza, de tal manera que al menos compense al establecimiento en estos casos y que no todo sean pérdidas... que el que reserva sepa que en caso de no acudir va a perder parte de su dinero".



