Una experta de Cantabria propone nuevo nombre para las bebidas energéticas: "Tiene más sentido"

La posible prohibición de las bebidas energéticas para menores ha reabierto el debate en Cantabria. Una experta en salud pública propone incluso cambiarles el nombre

Álex García

Santander - Publicado el - Actualizado

3 min lectura

La posible prohibición de las bebidas energéticas para menores de 16 años que impulsa el Gobierno de España ha reabierto el debate sobre su consumo. En este contexto, una experta en salud pública de Cantabria propone ir un paso más allá y cambiar el nombre con el que las conocemos. La reflexión parte de Blanca Benito, psicóloga de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, quien asegura que estas bebidas “no dan energía; alteran”.

No dan energía, alteran el sistema nervioso

Benito explica que, al contrario de lo que su nombre indica, estos productos no proporcionan la energía que asociamos a un mejor rendimiento o concentración. Lo que realmente provocan es una estimulación artificial del sistema nervioso central. “Nos quitan el sueño, nos aceleran el corazón. Eso no es energía”, resume la psicóloga. Por ello, propone una revisión del término: “Tiene más sentido hablar de bebidas estimulantes o bebidas excitantes que de energéticas”, señala, argumentando que el lenguaje condiciona la percepción y que asociar estos productos a la “energía” transmite una idea positiva que no siempre se corresponde con la realidad.

Estamos exponiendo cerebros muy jóvenes a sustancias estimulantes que generan dependencia"

Blanca Benito

Psicóloga de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Cantabria

La clave de este efecto se encuentra en la cafeína y otras sustancias como la taurina, presentes en cantidades muy variables. Según la experta, una sola lata puede contener el equivalente a cuatro o cinco tazas de café. “Imaginemos que alguien se toma cuatro o cinco cafés solos de golpe en un rato. Nos parecería una barbaridad”, explica Benito, quien subraya la diferencia en la percepción social respecto al café, más asociado al mundo adulto, y estas bebidas, cuyo consumo se ha normalizado entre adolescentes.

Riesgos para los más jóvenes

La psicóloga advierte del peligro de habituar a los jóvenes a estas bebidas: “Estamos exponiendo cerebros muy jóvenes a sustancias estimulantes que generan dependencia”. Cuanto antes se inicia el consumo, mayor es el riesgo de desarrollar hábitos difíciles de controlar. Aunque el impacto cardiovascular es uno de los efectos más conocidos, desde Salud Pública alertan también de alteraciones del sueño, mayor irritabilidad y peor rendimiento académico. “Si duermes peor, al día siguiente estás más cansado, te cuesta concentrarte y puedes recurrir otra vez a estas bebidas para mantenerte despierto. Es una rueda”, detalla Benito.

Tiene más sentido hablar de bebidas estimulantes o bebidas excitantes que de energéticas"

Blanca Benito

Psicóloga de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Cantabria

En Cantabria, las urgencias hospitalarias han atendido casos de menores con palpitaciones, sensación de ansiedad o insomnio prolongado tras consumir estos productos. A esto se suma otro factor preocupante: la mezcla con alcohol. “Cuando se combinan con bebidas alcohólicas, contrarrestan la sensación de embriaguez. Eso hace que el joven perciba que no está tan afectado y termine bebiendo más”, lo que puede derivar en un mayor riesgo de accidentes o conductas imprudentes.

Una ley en debate y la sensibilización

Actualmente, el Gobierno de España trabaja en una norma para prohibir su venta a menores de 16 años. Desde Cantabria, el Ejecutivo regional apoya una regulación estatal uniforme para que el mensaje sea claro en todo el país. “Si se regula, será más fácil que las familias entiendan que no es un producto inocuo”, explican desde Salud Pública. Mientras tanto, la estrategia cántabra se centra en la sensibilización, como la campaña del año pasado 'La energía la tienes tú', dirigida a desmontar mitos.

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Diferentes tipos de bebida junto con bebidas energéticas en un supermercado

Uno de los errores más comunes es confundir estas bebidas con las isotónicas, diseñadas para reponer sales tras el ejercicio. La experta insiste en que no solo no tienen la misma función, sino que pueden ser contraproducentes para el deporte, ya que la cafeína tiene un efecto diurético. “Muchos jóvenes creen que les ayudará a rendir más en el deporte, pero el efecto puede ser el contrario”, apunta, debido a la aceleración del pulso y la posible deshidratación.

Finalmente, Benito recalca la importancia de la educación y el ejemplo en casa. “Igual que un adulto decide no tomar café por la tarde porque sabe que le afecta al sueño, tenemos que trasladar esa lógica a nuestros hijos”, concluye. La propuesta de cambiar el nombre busca, en definitiva, abrir una conversación sobre cómo la sociedad percibe unos productos cuya disponibilidad y publicidad han normalizado su consumo entre los más jóvenes.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.