La enfermedad que desconcierta a los médicos y rebrota en Cantabria en los últimos años: "Es la gran simuladora"

La región registra un leve repunte de casos de esta infección, que puede permanecer latente y se confunde fácilmente con otras dolencias respiratorias

Jaime del Olmo

Santander - Publicado el

2 min lectura

Con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, que se celebra este 24 de marzo, los expertos analizan la situación de una enfermedad que, lejos de estar erradicada, ha experimentado un ligero repunte en los últimos años. En Cantabria, la incidencia ha descendido drásticamente en las últimas décadas, pero desde 2021 se observa una "ligera subida". Así lo explica el doctor Manuel Gutiérrez Cuadra, del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, quien cifra en 35 los casos nuevos registrados en la región durante 2025, con una incidencia de en torno a 6 casos por 100.000 habitantes, 2 menos que la media nacional.

Según el doctor, hay que diferenciar entre la tuberculosis activa (que es cuando la enfermedad produce una lesión en un órgano) y la infección latente, que está presente en casi el 16% de la población de Cantabria: "Nuestras defensas la controlan, pero ante determinados estímulos estresantes, fármacos que bajan la inmunidad o enfermedades debilitantes, aumenta la probabilidad de desarrollar la infección activa', aclara Gutiérrez Cuadra.

La 'gran simuladora': síntomas y diagnóstico

La tuberculosis es conocida entre los médicos como 'la gran simuladora' por su capacidad para pasar desapercibida o confundirse con otras patologías: "A veces asemeja una infección respiratoria de unas bacterias del invierno y, cuando ponemos el tratamiento y vemos que no va bien, hay que sospechar de esta infección porque, si no, se nos puede pasar", advierte el especialista.

Los síntomas más frecuentes incluyen tos, expectoración con sangre (desde poca hasta gran cantidad), fiebre vespertina, sudoración nocturna y una pérdida de peso inesperada. Sin embargo, debido a su mimetismo, el diagnóstico definitivo a veces se retrasa, lo que complica su manejo. La transmisión ocurre por vía aérea en las formas pulmonares, que son las más contagiosas, mientras que las extrapulmonares, como la ganglionar, no se transmiten de persona a persona.

Los pulmones son los más afectados por la tuberculosis

Perfil del paciente y factores de riesgo

El perfil de los pacientes es variado. En personas mayores, el envejecimiento de las defensas puede reactivar una infección latente. En pacientes más jóvenes, suele asociarse a factores de inmunodepresión, como fármacos para enfermedades reumatológicas o digestivas, quimioterapia o la infección por VIH. La procedencia de países con alta prevalencia de tuberculosis también incrementa el riesgo.

Aunque el tratamiento suele ser efectivo, el seguimiento es clave. El doctor Gutiérrez Cuadra señala que la curación es posible, pero siempre existe un riesgo de reactivación si el sistema inmunitario del paciente vuelve a debilitarse en el futuro.

Se suele controlar y curar definitivamente, pero la tuberculosis está ahí como latente, dormida..."

Manuel Gutiérrez Cuadra

Doctor del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Valdecilla

Avances en la detección

En los últimos años se han producido importantes avances en el diagnóstico. Para la infección latente, la tradicional prueba de la tuberculina o 'Mantoux' ha sido superada por análisis de sangre más fiables y específicos. Para la enfermedad activa, se utilizan pruebas moleculares rápidas que, además de confirmar la infección, pueden detectar resistencias a fármacos clave como la rifampicina, optimizando el tratamiento desde el primer momento.

Los pulmones son los más afectados por la tuberculosis

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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