Tenerife sur
El aumento de personas sin hogar con adicciones y problemas mentales desata la alarma entre vecinos y empresarios de Los Cristianos
"Algunos son una bomba andante", relata un comerciante que ha presenciado varias peleas y agresiones
Tenerife - Publicado el
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El clima de preocupación en Los Cristianos, y en otras zonas turísticas del municipio de Arona, se ha disparado. La masiva presencia de personas indigentes, muchas de ellas con graves adicciones y problemas de salud mental, ha generado un problema de seguridad que preocupa por igual a residentes y al tejido empresarial de este núcleo turístico clave del sur de Tenerife. La situación ha llegado a un punto crítico, con episodios de violencia que afectan directamente a los ciudadanos, como demuestra la reciente agresión sufrida por nuestra compañera de COPE Canarias Isabel Pérez, quien fue atacada por uno de estos individuos. Esta creciente inseguridad ha provocado incluso que algunos comercios opten por contratar seguridad privada para proteger sus negocios y a sus clientes.
Son bombas de relojería que están en las calles
El sentimiento de vulnerabilidad se extiende entre la población. Son muchos los residentes que ahora sienten temor al caminar por las principales avenidas o al dejar que sus hijos jueguen en los espacios públicos. "Mucha gente me comentaba y compartía conmigo el miedo que tienen muchas veces a pasear con sus niños por las calles", explicó Isabel Pérez en Herrera en COPE Tenerife, reflejando un sentir generalizado. Ella misma relata la agresión que sufrió a plena luz del día: "Iba caminando, fui a adelantarlo para seguir mi camino, y de repente se giró, me pegó primero un puñetazo en el tórax y empezó a agredirme y a gritar". Un ataque que, según ella, si le ocurre a una persona mayor o a un niño, "como mínimo lo tira al suelo".
Son bombas de relojería que están en las calles"
Empresario de Los Cristianos
El conocido empresario de restauración José Magdalena también ha manifestado su preocupación sobre este asunto. Magdalena ha ofrecido una descripción dura de los individuos que protagonizan estos altercados, a quienes califica como auténticas "bombas de relojería". Además, sostiene que no se trata simplemente de personas sin hogar, sino de "enfermos con problemas psiquiátricos y de adicciones". Según Magdalena, la mezcla de estos trastornos con el consumo de alcohol crea situaciones de extrema volatilidad. Él mismo fue testigo de un violento espectáculo en la Plaza de la Pescadora, en el que "doscientas personas paradas con sus niños" observaron cómo dos hombres se peleaban, uno de ellos con un destornillador, y otro que acabó sangrando abundantemente por la nariz.
el impacto en la imagen turística del municipio
El impacto sobre el tejido empresarial y la imagen de este motor turístico de Tenerife está sobre la mesa. Tarek Nasser, propietario de los supermercados Dialprix y de otras instalaciones hoteleras en Playa de las Américas, detalla igualmente una situación de degradación importante en el entorno del Hotel Columbus y la avenida Noelia Alfonso. Nasser denuncia que algunos individuos han establecido su residencia permanente en plena vía pública, y describe cómo "hay una palmera donde vive un indigente, literalmente vive debajo de la palmera". El empresario asegura haber denunciado estos hechos en repetidas ocasiones en el Ayuntamiento sin obtener una solución efectiva.
Hay un indigente que vive literalmente debajo de una palmera, que está junto a nuestro supermercado"
Propietario de los supermercados Dialprix
La realidad diaria para los comerciantes incluye presenciar peleas, consumo de drogas e incluso "relaciones sexuales a plena luz del día". Este estado permanente de conflicto y suciedad genera lo que Nasser define como una "zona muy degradada", algo que resulta "muy perjudicial" para los negocios que ya luchan por atraer clientes. Su sentir es compartido por José Magdalena, quien afirma de manera tajante: "Esto se ha ido de las manos". El problema, coinciden, ya no es la simple indigencia, sino una crisis de orden público descontrolada que amenaza la economía local.
Atados de pies y manos por la ley
Uno de los aspectos más preocupantes de esta crisis es la impotencia de las administraciones públicas, especialmente los ayuntamientos, por la falta de competencias legales para buscar una solución. Tanto los empresarios como las propias instituciones reconocen la existencia de un gran obstáculo legal. Y es que la realidad jurídica es clara: los ayuntamientos están atados de pies y manos. La legislación actual les impide retirar a estas personas de la calle por la fuerza u obligarlas a recibir la asistencia médica o social que necesitan si estas la rechazan, que suele ser la respuesta habitual.
pobreza
Los equipos de Asuntos Sociales intentan mediar, pero sus esfuerzos resultan a menudo inútiles ante la negativa de estas personas a ingresar en albergues o programas de ayuda. Este vacío legal es un problema común a todos los municipios, pero en zonas turísticas como Los Cristianos las consecuencias se magnifican por la presencia de visitantes y la dependencia económica de una imagen pública positiva. La situación se complica aún más al constatar que la mayoría de estas personas son extranjeros atraídos por el benigno clima , lo que añade una dimensión transnacional al problema.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.