Luz verde para declarar el azabache "Bien de interés cultural inmaterial"
La candidatura que presenta la Consejería de Cultura del Principado destaca los yacimientos de la zona de Les Mariñes, en Villaviciosa, y su histórica industria artesana

Foto mano de azabache - Europa Press
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo ha iniciado el proceso para que la cultura del azabache sea declarada bien de interés cultural (BIC) de carácter inmaterial, según la resolución que publica este jueves el Boletín Oficial del Principado (Bopa) por la que se incoa el expediente que permitirá otorgar protección patrimonial a esta industria artesana dada su relevancia cultural y social desde hace siglos, especialmente en la zona de Les Mariñes, en Villaviciosa.
VINCULACIÓN CON EL CAMINO DE SANTIAGO
La cultura del azabache posee, además, una estrecha vinculación con el Camino de Santiago desde el medievo, subraya el Gobierno regional en una nota en la que apunta que la ruta jacobea contribuyó extraordinariamente al desarrollo de la artesanía y la talla del mineral por toda Europa.
Además, apunta que la relevancia de la actividad azabachera en Compostela está sobradamente acreditada, al igual que sus conexiones con los artesanos asturianos, ya que el Principado poseía el yacimiento más cercano del mineral.
El proceso administrativo para declarar BIC la cultura del azabache se prolongará un máximo de dos años y recabará informes de la Academia de la Historia, la Universidad de Oviedo y el Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea).
DOS AÑOS DE ESPERA PARA OBTENER LA CALIFICACIÓN
Posteriormente, será el pleno del Consejo de Patrimonio el encargado de aprobar definitivamente la protección patrimonial, en caso de que los dictámenes sean favorables.
La existencia de un yacimiento de azabache de excepcional calidad en Asturias permitió, ya desde épocas remotas, su explotación minera y su aprovechamiento artesanal, de modo que surgió una cultura basada en las cualidades de este singular mineral.
Esta trayectoria histórica y artística se identifica con un área geográfica determinada, Les Mariñes de Villaviciosa y sus inmediaciones, donde pervivió la tradición minera hasta hace un par de décadas y en la que se concentra el mayor número de artesanos que aún siguen vinculados al azabache.
APENAS QUEDAN AZABACHEROS
El oficio de azabachero, hoy aminorado en número, elabora y comercializa básicamente dos tipos de productos, por un lado, piezas tradicionales de las que generan una gran producción, y por otro, piezas de joyería que salen de talleres en los que se define un estilo propio, trabajando el diseño y una elaboración distintiva e innovadora, en una línea que incorpora nuevos materiales.



