Así es la primera tabla periódica del mundo: "Un solo signo para cada elemento"

La Universidad de Oviedo presenta una herramienta pionera que traduce los elementos químicos a la lengua de signos española para hacer la ciencia más accesible

Yolanda Montero

Oviedo - Publicado el

2 min lectura

La Universidad de Oviedo ha presentado la primera tabla periódica adaptada a la lengua de signos española del mundo, una herramienta educativa pionera que ya se ha instalado en la facultad de Formación del Profesorado y próximamente llegará a la de Química. La iniciativa, desarrollada por el proyecto ‘Mis manos hablan’, busca romper las barreras en el aprendizaje de la ciencia para las personas sordas, tal como ha explicado uno de sus investigadores, Javier Martín Antón, en declaraciones a COPE Oviedo.

Una necesidad detectada hace una década

El proyecto nació hace casi diez años a partir de una necesidad personal. Arantxa Valdés, coordinadora del equipo y química de formación, observó las dificultades que tenía su hermano sordo para comprender los conceptos de esta materia. Tras una investigación global que constató que ninguna de las 300 lenguas de signos del mundo contaba con un recurso similar, el equipo se puso a trabajar para crear un sistema riguroso para la lengua de signos española.

Javier Martín Antón

Acto de presentación de la tabla periódica

Hasta ahora, los estudiantes y los intérpretes debían deletrear cada elemento químico usando el dactilológico, un recurso de apoyo que no es propiamente lengua de signos. Esto suponía, según Martín Antón, "un doble esfuerzo" tanto para el docente como para el alumno. El investigador señala que muchos signos existentes carecían del rigor necesario, lo que dificultaba un aprendizaje "útil, ni rápido, ni eficaz".

Hemos conseguido hacer una manera de expresar cada uno de los elementos químicos de manera que están vinculadas a un solo signo"

Javier Martín Valdés

Investigador del proyecto Mis Manos Hablan

Del plátano al potasio: así funciona

La nueva tabla asigna un único gesto a cada elemento, vinculándolo con la química de la vida cotidiana. Por ejemplo, para representar el potasio, el signo imita el gesto de "pelar un plátano". Este enfoque, destaca el equipo, es puramente artesanal, ya que todos los dibujos han sido creados a mano por una de las compañeras de la investigación, sin usar inteligencia artificial.

Una de las sorpresas del proyecto ha sido descubrir su utilidad también para alumnos oyentes. "Al ser tan visual y estar tan conectado a la química de lo cotidiano, resulta tremendamente atractivo para el alumnado que no es sordo", explica Martín Antón. Esta conexión visual ayuda a fijar el conocimiento más allá de las letras en una tabla tradicional.

La comunidad sorda está encantada, porque esa barrera se rompe"

Javier Martín Antón

Investigador del proyecto Mis Manos Hablan 

Hacia la difusión nacional

La herramienta ya se está utilizando de forma incipiente en algunos centros, como el instituto de Turón, gracias a un código QR que redirige a los vídeos con cada signo. El siguiente paso es lograr su difusión por toda España y que llegue a todos los colegios a través de las consejerías o el ministerio. Además, un museo de fuera de Asturias ya ha solicitado su colaboración para instalar la tabla.

Javier Martín Antón

Eva Mendoza, diseñadora de la tabla; el vicerrector de la Universidad; el investigador Javier Martín; el decano de la Facultad; Aránzazu Valdés, investigadora principal del proyecto; y el decano de la Facultad de Química

La acogida ha sido muy positiva, tanto entre el profesorado como en la comunidad sorda, que ve cómo se derriba un obstáculo importante. "A los intérpretes les estamos quitando muchísimo trabajo", celebra el investigador, quien concluye que el objetivo final es que "toda persona que quiera adquirir conocimiento del ámbito de la ciencia, pues que pueda tenerlo de una forma asequible, fácil y rápida".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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