El Oviedo respira 'a lo Cervera'
El conjunto carbayón vuelve a la senda de la victoria en el debut de Cervera como técnico azul. Un gol de penalti de Bastón dio los tres puntos

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Real Oviedo volvió a la senda de la victoria en un partido práctico que deja ver las líneas de lo que Cervera le puede dar al equipo. Sobre el césped del Tartiere se enfrentaron dos equipos en construcción. Dos equipos todavía verdes. Con miedo al fallo y que tenían una mirada puesta de reojo en la posición en la tabla.
Ninguno de los dos tuvo el control claro del partido. Quizás también porque ninguno quería. El plan de Cervera iba empezando a dejarse ver poco a poco. El Oviedo buscaba llevar el balón a Viti y a Bretones y desde ahí sacar balones al área. Sacó varios, pero sin fortuna para rematarlos.
El Málaga intentaba construir algo más y en una de esas tuvo la primera ocasión del partido, casi al filo del minuto 45. Una larga jugada acabó con un centro de Javi Jiménez que remató Febas de cabeza desviado.
Cuando el Oviedo miraba con anhelo el túnel de vestuario y el árbitro decidió añadir tres minutos, pocos esperaban un final de primera parte como el que se dio. La presión alta del conjunto azul dio resultado con una recuperación de Aceves en tres cuartos. En un visto y no visto, Lucas estaba centrando una dejada de Viti de primeras y el propio Aceves rematando. El balón rebotó en la mano de Escassi. Penalti. Bastón asumió la responsabilidad y no falló.
El guion siguió los mismos derroteros en la segunda parte. Todavía más forzado por un Real Oviedo que navegaba con resultado a favor. Los azules se pertrecharon y empezaron a vaciarse físicamente en una acordeón defensivo que no daba opción al Málaga. Issa Fomba lo intentó desde media distancia, pero Tomeu pudo rechazar.
El Oviedo parecía encontrarse hasta cómodo en el sufrimiento. Como si supiera lo que está por venir y que tiene que adaptarse rápido al nuevo futuro. No renunció a acercarse a la portería rival en el afán de alejar el balón de la suya propia. Los cambios dieron oxígeno a un Oviedo que incluso se acercó a la portería de Reina con un disparo de Luismi que se fue desviado después de una buena jugada.
Los últimos compases no podían venir sin sufrimiento. En el minuto 91 el Málaga tuvo la suya. Después de una serie de rechaces en el área, Montoro acabó salvando bajo palos el remate de Fomba desde la frontal. El Málaga colgó más balones en los últimos minutos, pero los tres puntos estaban decididos a quedarse en el Tartiere.



