ENTREVISTA DCA
Kike Mateo en #DCA: "El Sporting se ha equivocado con el cambio de entrenador"
La opinión de un icono del Sporting sobre la saliad de Abelardo, la llegada de Ramírez, la confección de la plantilla o el trabajo del Grupo Orlegi.

Kike Mateo: "El Sporting se ha equivocado con el cambio de entrenador"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Kike Mateo atiende la llamada de Deportes COPE Asturias desde Murcia en un momento delicado para el Sporting: en plena batalla por la permanencia, con dudas en torno al juego del equipo y a falta aún de once jornadas para el final del campeonato. El ex futbolista rojiblanco, que consiguió abrirse hueco en el corazón del sportinguismo de la mano de Manolo Preciado, habla claro sobre el momento del equipo y del club tras la llegada del Grupo Orlegi, la salida de Abelardo y la llegada de Miguel Ángel Ramírez.
¿Ves riesgo real de descenso?
"Riesgo siempre hay a falta de once partidos a seis puntos del descenso. ¿Probabilidades de que desciendan? Si hacen las cosas medianamente bien, no deberían de bajar".
El problema es que no las están haciendo bien.
"Se despertó una ilusión muy grande con la llegada de Orlegi. Creo que se fichó bien, pero es cierto que con el paso de las jornadas el equipo va a menos. Al equipo no lo veo como a principio de temporada. Lo que más me preocupa es que el equipo va a menos, que no levanta cabeza. Tienen una dependencia terrible de la zurda de Cote y los disparos de Pedro. No tienen bagaje ofensivo, necesitaban a Jony y a Djuka en su mejor versión porque el equipo se planificó pensando en el mejor nivel de los dos, pero ninguno ha estado al nivel que todo esperamos".
¿Le ha perjudicado al Sporting el cambio de entrenador?
"Con Abelardo el equipo tampoco estaba arriba, pero sabía a lo que jugaba. La plantilla se la confeccionaron a él y los jugadores sabían cuál era su forma de jugar. Con el cambio de entrenador es empezar de cero. Viene con un equipo hecho para otro entrenador y no está dando con la tecla, hay que ser sinceros. Al equipo le está costando muchísimo hacer goles y sumar puntos. Ahora toca remar, sumar, apechugar todos y salvar la categoría. También hay que ver que los cinco o seis mejores jugadores del equipo no están bien. Cali no está, Zarfino, que le da carácter y coraje al equipo, tampoco está. Al final el Sporting depende de la zurda de Cote y de algún disparo de Pedro desde fuera del área".
Entonces, ¿es un problema de plantilla?
"Creo que es un cúmulo de circunstancias. No es una plantilla para estar arriba, el cambio de entrenador no ha beneficiado al equipo y los jugadores clave no están bien. Sin esos jugadores es muy difícil que el equipo funcione".
Hay un debate en el sportinguismo sobre la forma de jugar. ¿Puede funcionar en el Sporting el fútbol que propone Ramírez?
"Vamos a ver. Gijón es un sitio donde no gusta meterse atrás ni tampoco mamonear con el balón. En Gijón gusta el ritmo alto, el fútbol ofensivo, que haya córners, que haya faltas, que se pise el área rival. Meter a la gente, porque si no la gente se acaba aburriendo. Tanto Barça, tanto toque... El Sporting siempre ha jugado de una manera, o al menos se han conseguido resultados con esa manera. La gente tiene asociada esa forma de jugar a lo que le gusta. La forma de jugar del anterior entrenador iba más con el estilo sportinguista; la forma de jugar del nuevo entrenador no va con el estilo sportinguista, está claro. Cuando se ganan partidos da igual cómo juegas, pero ahora que no ganas se va a poner en duda la forma de jugar".
¿Te extrañó la salida de Abelardo?
"Hablamos hace tiempo y te lo dije: yo no lo hubiera echado nunca. Abelardo conoce al equipo, a la plantilla, a la afición y a los jugadores. El propietario apuesta por él a principio de temporada. Lo que no se puede es cambiar de entrenador por verte en mitad de tabla a mitad de temporada pensando en que con un nuevo entrenador el equipo se va a meter arriba. Hay que dar más tiempo a los proyectos, más madurez. El club creo que se ha equivocado, pero ahora ya no sirve de nada lamentarse. Lo que hay que hacer es apoyar al nuevo entrenador porque los entrenadores van y vienen pero queda el club, el escudo y la afición. Hay que salir de esta situación e intentar no sufrir el último mes porque se puede hacer duro".
Orlegi confía en Ramírez. Abelardo venía impuesto desde la temporada pasada.
"Si Abelardo venía impuesto, se equivocaron en renovarlo. Quizá lo que habría que haber hecho era decirle las cosas claras a Abelardo a principio de temporada, reconocer que no se contaba con él y que querían a un entrenador de los suyos. Si hubieran hecho eso, quizá el equipo estaría mejor. Seguro que en este mes los jugadores sabrían a lo que juegan pero, ¿ahora qué haces? ¿echas a 20 jugadores y traes a otros 20 jugadores que sean de Ramírez? Se encuentra con una plantilla que no es suya y jugadores que él no ha elegido. Es muy difícil. La papeleta es chunga, pero también creo que los cuatro equipos de abajo son peores que el Sporting. El Sporting lo que tiene que hacer es no dormirse y subir el nivel individual cada uno en cada entrenamiento y en cada partido. Así se conseguirán los puntos necesarios para salvarse. Y el año que viene a ver si se hacen las cosas bien: apostar por un entrenador desde el principio con la confianza plena de la directiva y tratar de hacer una plantilla para ascender que es lo que quiere el aficionado del Sporting".
Más allá del entrenador, da la sensación de que el Sporting lleva años con jugadores que no están al nivel.
"No solo es traer futbolistas, es no dejar que se vayan los que son buenos. Manu García es un pedazo de futbolista y se ha tenido que ir fuera cuando era un jugador para triunfar en el Sporting y subir a Primera División echando raíces en el club. Fran Villalba es otro pedazo de futbolista. Gragera no es mi favorito porque me gusta más Pedro, pero estaba siendo de lo mejor este año y lo vendemos. A los buenos jugadores no hay que dejarlos salir porque si lo poco bueno que tienes no lo mantienes, o lo vendes por cuatro duros, ¿qué somos?".
Y los jugadores que llegan no mejoran a los que se van.
"Hay un fallo en la dirección deportiva, en la planificación del equipo. Aquí siempre la culpa es del entrenador, pero el director deportivo es el que manda. tendrá que tomar cartas en el asunto la gente con el director deportivo y asumir este su responsabilidad. Entrenador, director deportivo y directiva. Entre todos tienen que sacarlo".
¿Qué te está pareciendo Orlegi?
"Todo lo que veo es prensa, radio y televisión. Se palpaba que venían con muchas ganas de dar un plus al club, pero si no acompañan los resultados las cosas se tuercen".
El aficionado del Sporting está harto de estar harto. No hay manera de que las cosas salgan bien.
"El campo tiene muy buena entrada para la marcha del equipo. Yo veo los partidos por la televisión y mínimo hay 15.000 espectadores. Y estoy seguro de que aunque se meta abajo, la gente estará hasta el final. Sí es verdad que son exigentes, pero están siempre. Ahora bien, los partidos no los gana la afición, los ganan los jugadores. Si esperamos que la afición salve al equipo mal vamos. Los jugadores tienen que dar un plus individualmente para salir de ahí".
La última. ¿Cuál es la receta para que el Sporting vuelva a estar donde le corresponde?
"Primero, buscar un entrenador a medio o largo plazo, no a corto plazo. El año que subimos con Preciado fue la segunda temporada porque en la primera se sufrió para mantener el equipo. Y al final mira lo que ha sido Manolo Preciado en Gijón: una institución. Lo que no se puede hacer es apostar a un tío porque salvó al equipo el año pasado. Si apuestas por un entrenador hay que apostar con todas las de la ley. No vale que por dos o tres resultados malos te traigas a otro. El Sporting cambia de entrenador cada dos o tres meses y así no se puede. ¿Lo segunda? Un director deportivo que conozca la categoría y fiche buenos jugadores de Segunda División. De poco sirve traer cuatro o cinco sudamericanos que sean muy buenos en su país porque la Segunda División en España es muy diferente. El director deportivo tiene que firmar jugadores importantes en Segunda, que hayan coneguido ascensos y hayan estado en equipos importantes. Y si el primer año te quedas en mitad de tabla, confiar en el entrenador y darle los cinco o seis retoques que le faltan para conseguir el ascenso. Esa sería mi forma de actuar".
¿A qué te dedicas ahora?
"Estoy en una escuela de fútbol en mi pueblo, en Murcia. También trabajo con el que era mi representante en el tema de colocar futbolistas. Tengo ganas de tirar para arriba, pero sé la competencia quer hay. Todo el mundo se ha metido a entrenador o se ha metido en el fútbol, pero mientras me dedique a lo que me gusta estoy entretenido y soy feliz".



