Un documento histórico pone fecha al Puerto de Avilés: en el siglo XII ya había actividad
La minuciosa restauración de un privilegio rodado de Fernando II de León por parte de la restauradora Covadonga Miravalles confirma la actividad portuaria en la ría avilesina desde hace más de 800 años
Oviedo - Publicado el
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La existencia de actividad portuaria en la Ría de Avilés se remonta, como mínimo, al siglo XII. Así lo confirma un documento del año 1188 que ha sido objeto de una minuciosa restauración. En una entrevista en COPE Avilés, la restauradora y profesora de la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias (ESAPA), Covadonga Miravalles, ha explicado los detalles del trabajo sobre este pergamino, que describe como "un testimonio directo de la historia marítima y económica de Asturias en la Edad Media".
Es un testimonio directo de la historia marítima y económica de Asturias en la Edad Media"
Restauradora
Un privilegio real en piel de ternera
El documento en cuestión es un privilegio rodado otorgado por el rey Fernando II de León y está datado en el año 1188. Según explica Miravalles, su soporte es un pergamino de piel de ternera de buena calidad. La elección de este material no era casual, ya que el pergamino se consideraba "un material más noble" para un documento real, en una época en la que el papel todavía tenía un uso minoritario. Además, la experta señala que el tipo de animal "dependía mucho de la ganadería que hubiese en la zona".
Una imagen del faro en la entrada al puerto de Avilés
El reto de la restauración
El pergamino, custodiado por el Archivo Capitular de la Catedral de Oviedo, presentaba "una serie de daños que ponían en riesgo su conservación", a pesar de estar guardado de forma adecuada. El trabajo de Miravalles fue crucial, especialmente de cara a la exposición 'Portus, una historia del puerto de Avilés', celebrada en 2015. "Mi trabajo consistió en la realización de unos estudios previos que me permitieron, no solo evaluar el estado de conservación, sino también determinar el tratamiento necesario para su restauración", ha detallado la especialista.
Un barco de gran tamaño entrando en el Puerto de Avilés hace unos años
Uno de los hallazgos más satisfactorios de la intervención fue el descubrimiento de restos del cordón del sello real. El privilegio rodado originalmente tenía una doblez, llamada 'aplica', de la que pendía un sello que se había perdido. Sin embargo, gracias a los análisis microscópicos, la restauradora hizo un gran descubrimiento. "Fue una alegría cuando pude encontrar que había restos de fibras", ha confesado. Tras analizarlas, se confirmó que eran de color rojo y correspondían al cordón original del sello pendiente, un pequeño detalle que aporta un gran valor histórico al conjunto.
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