Un brazo robótico para Fatoumata
Los alumnos del Colegio Nuestra Señora de la Merced de Zaragoza han creado un brazo robótico y un traductor para Fatoumata, una joven de 15 años llegada desde Gambia

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Un brazo robótico y un traductor de soninké. Es lo que han creado los alumnos del Colegio Nuestra Señora de la Merced de Zaragoza para ayudar a una de sus compañeras de clase: Fatoumata. La joven de 15 años sufrió un accidente de tráfico en su país, Gambia, y perdió un brazo. Hace unos meses se trasladó a Zaragoza donde vive su padre desde hace un tiempo y nunca imaginó la solidaridad y cariño que iba a recibir por parte de sus compañeros de clase. Gracias a ellos, Fatoumata dispone ahora de un brazo robótico. Su profesor, Daniel López, enseñó a los alumnos conceptos básicos de programación para poder desarrollarlo
"Hemos hecho algo que es muy barato y muy fácil de hacer. Cualquiera podría llegar a hacerse este brazo en su casa con unos pequeños tutoriales y hacerselo además, personalizado. El último que hicimos le queda perfecto a Fatoumata. Se nos encogió el corazón a todos porque ha quedado mucho mejor de lo previsto. Hablando con la médica rehabilitadora de Fatoumata nos dijo que era algo maravilloso", afirma Daniel.
Una vez con el brazo robótico creado, Fatoumata tenía el problema añadido del idioma. Acababa de llegar a España, no sabía castellano y ni siquiera Google tenía un traductor para su idioma: el soninké. Así que sus compañeros también crearon un traductor para Fatoumata: "Los principios de la programación de este tipo en realidad son fáciles de enseñar. Yo les formó en 3 - 4 semanas. Les enseño los fundamentos y con un proyecto que a ellos les motiva van mejorando y aprendiendo gracias a sus ganas de sacar adelante el proyecto".
Este proyecto se desarrolló dentro de un concurso en el que los alumnos debían llevar a cabo una iniciativa que ayudase a mejorar la vida de las personas. Y sin duda, lo han conseguido. Con su brazo robótico y su traductor, Fatoumata ha cambiado totalmente su carácter y su estado anímico. Ahora se muestra mucho más sociable, optimista y confiada: "Lo más importante del proyecto es el cambio a nivel anímico que hemos conseguido en Fatoumata, no solo por el tema de la inmigración sino por el accidente que le ocurrió hace ya 7 años. Su padre nos contaba que Fatoumata, antes del accidente, tenía una vida totalmente normal y que después, se cerró en banda. Estar con ella era como hablar con la pared".
Fatoumata recibirá en los próximos meses un brazo robótico profesional.



