Los vigilantes de seguridad denuncian indefensión ante las agresiones: "Ir a trabajar no puede significar jugarte la vida"
Sindicatos como CSIF y JUPOL denuncian la creciente violencia y la falta de medios tras el grave motín en el centro de menores de Juslibol, en Zaragoza, con 14 heridos
Zaragoza - Publicado el
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El motín que tuvo lugar el pasado 5 de febrero en el centro de menores de Juslibol, en Zaragoza, ha vuelto a poner en el foco las agresiones a los vigilantes de seguridad. La reyerta, protagonizada por jóvenes vinculados a bandas latinas, se saldó con al menos 14 heridos entre vigilantes, policías y trabajadores, y acabó con 11 detenidos, uno de ellos imputado por tentativa de homicidio por las graves lesiones causadas a un vigilante.
La normalización de la violencia
Este suceso ha provocado la reacción de los sindicatos CSIF y JUPOL, que se han concentrado ante la delegación del Gobierno en Zaragoza para reclamar más protección. Isabel Castro, responsable de seguridad privada de CSIF Aragón, ha denunciado que "la violencia contra vigilantes de seguridad y policía da la sensación que se esté normalizando, y eso es inaceptable".
Según Castro, las agresiones de las últimas semanas son una "evidencia real" de que hay que parar esta situación, la cual atribuye a una falta de medios, condiciones de trabajo inseguras y una "sensación de impunidad para los que nos agreden". La responsable sindical es clara al respecto y sentencia que "la violencia de hoy no es la de hace 20 años".
La violencia de hoy no es la de hace 20 años"
Responsable de seguridad privada de CSIF Aragón
Falta de medios y protocolos obsoletos
Entre las carencias específicas, el sindicato apunta a la falta de personal, ya que el número de vigilantes por servicio se ha visto mermado por los recortes. "En seguridad es una cosa que siempre recortamos, estamos siempre bajo unos presupuestos que son mínimos", explica Castro, quien pone como ejemplo que en muchos centros de salud hay un solo vigilante.
Ir a trabajar, con el uniforme que vayas, no puede significar nunca jugarte la vida"
Responsable de seguridad privada de CSIF Aragón
Para la portavoz de CSIF, el modelo del centro de menores es un "sistema obsoleto" porque los vigilantes trabajan en contacto directo con los internos sin portar sus defensas, su "única herramienta de autoprotección", a diferencia de otros centros donde actúan con medios adecuados. "Ir a trabajar con el uniforme que vayas no puede significar nunca jugarte la vida", recalca.
Acción judicial y secuelas psicológicas
Para visibilizar el problema, CSIF se presentará como acusación particular por las agresiones al vigilante en el motín, un acto que califican de intento de homicidio. "Es muy duro decir que es un intento de homicidio. Aunque haya acabado en lesiones, realmente podría haber muerto", subraya Castro, esperando que sirva para que se den cuenta de que "el problema existe".
El sindicato también reclama que el daño psicológico sea reconocido como accidente laboral. Castro expone el caso de una trabajadora que presenció la agresión por las cámaras y sufre estrés postraumático: "En las llamadas a la policía dijo, 'por favor, venir pronto, lo están matando'". A pesar de ello, lamenta que la mutua lo haya derivado a la seguridad social como enfermedad común.
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