El precio del combustible se dispara y las gasolineras señalan al Gobierno: "Tiene muchísimo margen para bajarlo"
La inestabilidad geopolítica vuelve a tensionar el mercado del crudo, con el diésel por encima de la gasolina y acercándose a los dos euros el litro en España
Zaragoza - Publicado el
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Llenar el depósito ha vuelto a ser un motivo de preocupación para los conductores españoles. En cuestión de semanas, el precio del combustible se ha disparado, con el diésel superando a la gasolina y acercándose peligrosamente a la barrera de los 2 euros por litro en numerosos puntos del país.
Mientras el Gobierno sugiere una actitud de vigilancia y posibles medidas, el sector de las estaciones de servicio se defiende, asegurando que son el último y más perjudicado eslabón de la cadena. La inquietud crece ante lo que muchos ya consideran el regreso de la crisis del combustible.
Incertidumbre geopolítica como telón de fondo
La situación actual responde a un contexto internacional complejo. Según Pilar Soto, presidenta de la asociación de estaciones de servicio de Aragón, "estamos en una situación muy muy complicada". La principal causa de esta escalada es la inestabilidad geopolítica, en particular el conflicto bélico en Irán, que ha tensionado el mercado global del crudo. Soto ha explicado que "la incertidumbre sigue siendo la nota dominante en los mercados del petróleo y sus derivados", una inestabilidad que afecta a todo el mundo y, por supuesto, a España.
Repostaje en una gasolinera
Este escenario impacta de manera directa en las gasolineras, que afrontan un incremento considerable en los costes de aprovisionamiento. Soto, que representa a un sector donde el 70 % de las 12.600 estaciones de servicio son pymes, ha señalado que muchas de estas pequeñas y medianas empresas, junto a autónomos en zonas rurales, "están asfixiados financieramente". Llenar los tanques a precios tan altos ha supuesto un duro golpe y, aunque han intentado no trasladar todo el coste al consumidor, "incluso en muchos casos al límite de la rentabilidad", al final el encarecimiento se ha reflejado en los surtidores. "Al final nosotros también somos víctimas de este conflicto", lamenta.
Al final nosotros también somos víctimas de este conflicto"
Presidenta de la asociación de estaciones de servicio de Aragón
La presión fiscal, en el punto de mira
Desde el sector de las estaciones de servicio, la visión es clara: el Gobierno tiene capacidad de actuación. Pilar Soto ha afirmado de manera contundente que están "convencidos que tiene muchísimo muchísimo margen". La argumentación se basa en el aumento de la recaudación fiscal derivado de la propia subida de precios. Antes de la crisis, la administración ingresaba una media de 25 céntimos de euro por cada litro, cifra que se ha disparado en 7 céntimos extra hasta los 32 céntimos por litro.
La Confederación Española de Empresas de Estaciones de Servicio (CEEES), que representa a unas 4.000 estaciones, ha cuantificado esta recaudación extraordinaria en 180 millones de euros, solo por el mayor ingreso del IVA de los combustibles. Por ello, ya el pasado 6 de marzo, la confederación solicitó formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica, al de Economía y al de Hacienda una reducción temporal de los impuestos para contener la escalada. La propuesta se fundamenta en que sobre cada litro de carburante recae una doble imposición: el Impuesto Especial de Hidrocarburos y el IVA.
Sube el precio de la gasolina
La CEEES planteó dos alternativas concretas al Ejecutivo. La primera, una reducción temporal del IVA del 21% al 10%, lo que supondría un ahorro inmediato de 15 céntimos por litro. La segunda opción era una rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos: del 50% para el diésel y del 40% para las gasolinas. Esta medida habría supuesto un abaratamiento de 22 céntimos por litro en ambos casos. Desde el sector se recuerda que países como Portugal ya han aplicado medidas similares, lo que demuestra su viabilidad. "Creemos que este gobierno va tarde", sentencian, aludiendo a que las propuestas llevan sobre la mesa de tres ministerios desde hace más de veinte días.
Un futuro inmediato poco halagüeño
La preocupación en el sector es máxima ante la evolución de los precios. Las cifras son elocuentes: desde el 1 de marzo, la gasolina 95 se ha encarecido un 16% y el gasóleo A un 24%. La presidenta de la asociación aragonesa ha reconocido no poder dar una respuesta sobre hasta cuándo durará la subida, ya que todo depende de la estabilidad internacional. "Mientras la guerra continúe, mientras los países productores de petróleo, pues, no tomen decisiones importantes [...] pues lamentablemente la situación en estos momentos no es buena", ha admitido.
La consecuencia directa es que algunas estaciones de servicio ya se han visto obligadas a fijar el precio a 2 euros el litro. Además, se mantiene la anomalía de que el gasóleo A esté por encima del precio de la gasolina 95, cuando habitualmente es al revés por su menor carga impositiva. La única esperanza del sector es que las medidas que el Gobierno ha prometido anunciar "hagan que se frene estas subidas tan alarmantes" y aporten algo de oxígeno a empresas y consumidores.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.