El humor de Quique Matilla aterriza en Sabiñánigo: "Voy con todo el jamón de bellota"

El cómico, con más de 20 años de carrera, presenta este domingo 8 de marzo en la Sala Corleone un espectáculo que promete

Paola Bandrés

Jaca - Publicado el

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El humorista Quique Matilla, un veterano de la comedia con una carrera de más de dos décadas, aterriza por primera vez en Sabiñánigo para ofrecer un espectáculo único. La cita es este domingo, 8 de marzo, a las 18.00h, en la Sala Corleone, donde el monologuista, actor y guionista presentará una selección de sus mejores trabajos. Aunque ha visitado la zona en múltiples ocasiones por ocio, esta será la primera vez que lo haga por motivos profesionales, una circunstancia que le permitirá desplegar su artillería cómica sin filtros.

Quique Matilla

El cómico tiene a sus espaldas dos décadas de trabajo

Lo mejor de lo mejor

Al no haber actuado nunca en la zona, Matilla promete un "monologazo" con "lo mejor de lo mejor". El cómico lo compara con ver una película que concentra lo mejor de una trilogía de éxito sin haberla visto antes. "Si te gusta Regreso al futuro 1, 2 y 3, y sin haberlas visto te juntan lo mejor de las 3 en una, pues te mueres del gusto en el sofá. Eso es lo que voy a llevar", explica.

Quique Matilla

Matilla ha actuado en todo tipo de escenarios

La garantía que ofrece es la de un espectáculo pulido y contrastado: "Como voy a ir con lo mejor de lo mejor, voy con todo el jamón de bellota, pues se lo van a pasar de cine", asegura.

El repertorio incluirá temas variados, desde experiencias surrealistas en viajes por España hasta un tutorial para sobrevivir a ciertos hoteles. Además, hablará de los hijos, un tema del que, asegura, puede hablar "con conocimiento de causa". Matilla matiza que el enfoque está pensado para todos los públicos: "Hay que enfocarlo para los dos bandos", tanto para quienes tienen hijos como para quienes no.

Sus hijos son, de hecho, su principal fuente de inspiración. "Ya que me quitan tanto tiempo a diario, me lo devuelven siendo mis musas", confiesa el humorista, aunque aclara que siempre les pide permiso antes de contar ciertas intimidades sobre ellos en el escenario.

Quique Matilla

El cómico ha preparado lo mejor de cada espectáculo

La magia del directo

Matilla reivindica la experiencia del humor en vivo frente a verlo en una pantalla. En directo, explica, no hay distracciones como el móvil y se genera un ambiente colectivo. "Si ves que todo el mundo se está riendo a carcajadas, como que te legitiman para que tú puedas hacer lo mismo", comenta. Para él, la diferencia es clara.

La analogía que utiliza es contundente: "Es como ver fútbol por la televisión o fútbol en un estadio. En un estadio puedes ver el peor 0-0 del mundo y te vas de allí diciendo qué ambientazo ha habido". En la comedia en vivo, añade, no hay "ni trampa ni cartón", solo un cómico, un micro y sus historias.

Aunque prefiere llevar un guion cerrado en cuanto a temáticas, se muestra abierto a la improvisación si el público está cómodo. Su objetivo es evitar que nadie se sienta violentado y llegue a pensar: "A ver, si yo he pagado por ver un monólogo, ¿por qué lo estoy haciendo yo?".

Más de 20 años de carrera

Con una trayectoria que incluye su paso por programas como El Club de la Comedia o Las Noches de Paramount Comedy, Matilla recuerda su primera llamada del Club como un "bombazo". La experiencia de actuar para más de mil personas fue tan intensa que incluso le provocó calambres en el escenario por los nervios, un detalle que, según él, no fue percibido por el público.

Su larga carrera le ha llevado a actuar en los lugares más insospechados, desde cárceles hasta pueblos en verano al aire libre, que considera uno de los mayores desafíos para un cómico. Esas experiencias, afirma, le han ayudado a relativizar y a saber cómo transformar la energía de cualquier lugar para que el espectáculo salga bien.

En España existe muchísimo costumbrismo común y que el público de comedia tiene muy buen paladar

Quique Matilla, monologuista

Después de tanto tiempo, ha aprendido que en España existe "muchísimo costumbrismo común" y que el público de comedia tiene "muy buen paladar". La mejor prueba de su éxito es la reacción de la gente al final de sus actuaciones: "Veo cómo salen, se lo pasan de cine. Hay gente que me sale diciendo: 'Me duele la cara de reírme, pero es que no entiendo cómo me he podido reír tanto'".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.