Dermatosis nodular contagiosa en Aragón: "Es el fin de una explotación y puede conllevar la ruina"

Un segundo brote en Fiscal obliga a sacrificar casi 150 vacas y pone en jaque a la ganadería extensiva, que afronta una grave crisis económica y patrimonial

Paola Bandrés

Jaca - Publicado el

3 min lectura

La preocupación se ha instalado en el campo aragonés tras la confirmación de un segundo foco de dermatosis nodular contagiosa en el entorno de Fiscal (Huesca), la misma zona donde se detectó el primero. La noticia, calificada por el agrarista Fran Aísa como un auténtico desastre, ha obligado al sacrificio de una explotación de casi 150 animales, que se suman a los 133 del primer brote.

Este nuevo caso ha sorprendido al sector, ya que se produce meses después de que se procediera a vacunar con urgencia a la cabaña ganadera. “Lo que no esperaba el sector era que iban a aparecer focos después de proceder a las vacunaciones”, ha explicado Aísa, recordando que la enfermedad parecía lejana cuando se detectó primero en Francia y luego en Cataluña, donde ya se han sacrificado más de 2.500 vacas junto a las de Aragón.

Un patrimonio genético y moral en peligro

Para una explotación ganadera, la orden de vaciado sanitario supone, en palabras de Aísa, “el fin de la explotación”. El experto advierte que, más allá del grave impacto económico que puede llevar a “la ruina” a familias que están a mitad de su vida laboral, existe un profundo daño moral y patrimonial para el territorio.

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Vacas pastando

Aísa ha subrayado la importancia de la ganadería extensiva como un pilar cultural, destacando que se está perdiendo “un patrimonio genético de miles de años”. “Se da al traste, se procede al sacrificio, de un patrimonio que viene de miles de años, y en concreto con vacas que tienen genética de bisabuelos, de nuestros abuelos, de nuestros padres”, ha lamentado.

Cuando se cierra una explotación ganadera, es difícil que se vuelva a abrir"

Fran Aísa, agrarista

El agrarista ha expresado su pesimismo sobre el futuro de las fincas afectadas. “Ojalá me equivoque, pero cuando se cierra una explotación ganadera, ya no se vuelve a abrir”, ha sentenciado, poniendo de manifiesto la dificultad de recuperar una actividad tan arraigada.

¿Ayuda o indemnización?

Ante esta crisis, han surgido voces que piden ayudas para los afectados, pero Fran Aísa ha querido ser tajante al respecto. “Hay que ser riguroso con las palabras”, ha afirmado, corrigiendo el término: “Esto es una indemnización, no es una ayuda”. Según ha explicado, una indemnización compensa un perjuicio obligado por la administración, mientras que una ayuda fomenta una actividad.

¿Ahora quién ha hecho las cosas mal?"

Fran Aísa, agrarista

El problema se agrava con las consecuencias burocráticas y económicas. Un ganadero cuyo rebaño ha sido sacrificado “ya no tiene animales que declarar” y, por tanto, dejará de recibir la Política Agraria Común (PAC) este año. A esto se suma el altísimo coste de reposición, ya que una vaca tarda tres años en ser productiva y puede alcanzar un valor de mercado de 3.000 euros.

Un sector cercado por la enfermedad

Las autoridades han establecido un perímetro de seguridad que paraliza los movimientos de ganado en un radio de 20 kilómetros y lo extiende a 30, afectando a un centenar de explotaciones. La proximidad entre las granjas de comarcas como la Jacetania, Alto Gállego y Sobrarbe hace que la expansión del virus fuera “algo de esperar”, según el experto.

La situación genera una enorme frustración en el sector, que se siente señalado a pesar de cumplir con las normativas. “Cuando un ganadero o un agricultor hacemos las cosas mal o pasa algo, siempre nos dicen: ‘es que haces las cosas mal’”, ha reflexionado Aísa, para después preguntar: “Bueno, ¿ahora quién ha hecho las cosas mal?”.

Por si fuera poco, el sector afronta un horizonte de incremento de costes en insumos esenciales como el gasóleo agrícola y los fertilizantes, derivados de la situación geopolítica. Aísa ha advertido que esta subida de precios se repercutirá en el producto final y, en última instancia, “lo pagaremos todos en los lineales del supermercado”.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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