Las gasolineras alertan de una subida inmediata del combustible: "El incremento podría ser abrupto y notarse de forma casi inmediata en los paneles de precios"
La tensión internacional dispara la incertidumbre y el acopio de carburante mientras el sector teme un escenario similar al vivido con la guerra de Ucrania. La preocupación no está en la disponibilidad, sino en el coste
Huesca - Publicado el
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La calma en las estaciones de servicio ha llegado a su fin. La reciente escalada de tensión internacional ha encendido todas las alarmas en el sector de los hidrocarburos, que ya anticipa una subida drástica e inminente en el precio de los combustibles. Así lo ha confirmado el presidente de la asociación de estaciones de servicios de la provincia de Huesca, Antonio Gallinad, quien advierte de que el incremento podría ser abrupto y notarse de forma casi inmediata en los paneles de precios. Esta previsión ha generado una notable afluencia de conductores a las gasolineras durante los últimos días, con ciudadanos y profesionales buscando llenar sus depósitos antes de que se materialice el encarecimiento.
Según Gallinad, el movimiento en las estaciones de servicio se intensificó a partir del pasado viernes. "La gente está abasteciendo, pues todo lo que son los coches particulares, el camión, el tiro típico, el final de invierno, las calefacciones, principio de la campaña agricultura en algunas zonas de la provincia", ha detallado el presidente de la patronal. Este aumento de la demanda afecta tanto a vehículos particulares como al transporte profesional y al consumo de gasóleo para calefacción. Además, coincide con el inicio de la campaña agrícola en varias comarcas, lo que multiplica la necesidad de carburante y añade más presión a la cadena de suministro.
Aunque de momento "hay producto" y no se han registrado problemas graves de desabastecimiento, Gallinad ha señalado que los camiones de transporte que suministran el combustible a las gasolineras "van ya un poco atascados". Pese a ello, el foco principal de la preocupación no está en la disponibilidad, sino en el coste. "El tema es el precio", ha sentenciado, subrayando la dependencia de las estaciones de servicio de las tarifas que imponen las compañías petroleras en cada nueva compra de carburante.
Gasolinera en Huesca
Un alza de hasta 20 céntimos de la noche a la mañana
La pregunta clave para los consumidores es cuánto y cuándo subirá el precio. Antonio Gallinad es claro al respecto y anticipa un impacto contundente y rápido. "Yo creo que a partir de hoy, ayer incluso ya va a haber diferencias, digamos, de golpe, de 15, 20 céntimos, o sea, de pasar por ahí y ver 20 céntimos más, incluso podría ser que un poquito más de un día para otro", ha advertido. Este cambio podría producirse en cuestión de horas, "de la mañana a la tarde", y supondría un salto considerable desde los precios actuales, que para el diésel ya superaron el umbral de 1,50 euros por litro durante el fin de semana.
Va a haber diferencias en el precio de 15 o 20 céntimos"
Presidente de la Asociación de estaciones de servicio
Esta volatilidad extrema complica enormemente la gestión diaria. Mientras las estaciones dispongan de combustible en sus tanques adquirido a un precio anterior, pueden mantener la tarifa de venta. Sin embargo, en el momento en que realizan una nueva compra, se ven obligadas a aplicar el nuevo coste. Gallinad ha mencionado incluso la existencia de rumores en el sector que apuntan más alto: "Incluso han dicho que puede subir un 40% en el precio en el poste, que no sabemos, no sabemos tampoco ciertamente cómo".
El margen de beneficio: un importe fijo por litro
Ante la creencia popular de que las gasolineras aumentan sus beneficios cuando sube el precio, Gallinad ha querido aclarar el modelo de negocio del sector. Ha explicado que su margen no es un porcentaje sobre el precio final, sino una cantidad fija por cada litro vendido. "Quería recordaros que nosotros no trabajamos a tanto por cien, porque hay gente que nos dice, 'ahora os vais a forrar con esto'. Nuestro sector funciona a tanto por litro", ha recalcado. Esto significa que sus ganancias por unidad no varían con la fluctuación del coste del carburante.
Pistolas de combustible en una gasolinera
Por tanto, un encarecimiento del combustible no solo no les beneficia, sino que les afecta negativamente, al igual que a sus clientes. "Nosotros ganamos lo mismo hace un mes a, pongamos a un 1,40€, que dentro de unos días al precio que se ponga el combustible", ha insistido. La subida de precios, lejos de ser una oportunidad, representa un perjuicio compartido para toda la cadena, desde el distribuidor minorista hasta el consumidor final. La situación genera un clima de tensión y desconfianza en el cliente que repercute directamente en el negocio.
Un escenario 'calcado' al de la guerra de Ucrania
La situación actual no es nueva para el sector. Gallinad ha asegurado que el escenario es "idéntico" al que se vivió hace unos años con el estallido de la guerra de Ucrania. En aquel momento, el mercado también reaccionó con una subida de precios descontrolada durante los primeros compases del conflicto, para después irse "normalizando". La esperanza del sector es que, una vez pase el "primer jaleo inicial", los precios se calmen y vuelvan a una senda más estable, aunque la incertidumbre es máxima en estos momentos.
El presidente de la asociación oscense ha atribuido la caótica fijación de precios inicial a una mezcla de "especulación por parte de ciertos agentes del sector" y, sobre todo, al "miedo a no pillarse los dedos". Según ha explicado, la diferencia entre asumir un error de cálculo de unos pocos céntimos y uno de 20 o 30 céntimos por litro es abismal, lo que lleva a los actores del mercado a protegerse con márgenes más amplios ante la imprevisibilidad. La situación, ha concluido, se encuentra ahora mismo en su "momento más potente" y complica enormemente el trabajo diario por el nerviosismo que genera en los consumidores.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.