En busca y captura un entrenador de balonmano con antecedentes por abusos sexuales
El técnico, ya condenado por un caso similar, no se ha presentado a declarar en el nuevo proceso judicial abierto por la denuncia de cinco de sus jugadoras
Fachada de los Juzgados de El Prado de San Sebastián de Sevilla.
Sevilla - Publicado el
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Un juzgado de Sevilla ha ordenado la busca y captura de un entrenador de balonmano playa acusado de un presunto delito de abuso sexual a cinco jugadoras. La decisión se ha tomado después de que el acusado no se presentara a su última declaración en el marco de la instrucción del caso. Según fuentes de la acusación, la defensa del técnico ha recurrido la orden de búsqueda, pero se está a la espera de la decisión del juez para hacerla efectiva.
Terror psicológico y control
Las cinco denunciantes han relatado que el entrenador "mantuvo durante años un régimen de terror psicológico y normalización de conductas sexuales inapropiadas bajo el paraguas de su autoridad deportiva". En la denuncia se detallan comentarios constantes de índole sexual como "Qué pena que seas bollera" o "Tienes el mejor culo de toda la playa", además de "intromisiones constantes en la vida privada y de pareja de las jugadoras".
La acusación también señala que el abuso de poder era absoluto, indicando que el técnico "les escribía constantemente por redes sociales, con fines sexuales y de ocio, para nada como entrenador". Durante los viajes, según las denunciantes, "decidía de forma arbitraria los alojamientos, les requisaba los teléfonos móviles y determinaba con quién debía dormir cada chica".
Un entrenador ya condenado
Este no es el primer proceso judicial al que se enfrenta el entrenador. En 2021 ya fue condenado a un año y medio de prisión tras la denuncia de otra jugadora por un abuso sexual ocurrido durante un torneo en Alburquerque (Badajoz). La sentencia de la Audiencia Provincial de Badajoz, aunque un recurso posterior eliminó el agravante de discriminación por razón de género, también le impuso una inhabilitación para ejercer como entrenador durante dos años y una orden de alejamiento de 500 metros de la víctima.
Un proceso judicial anómalo
La acusación particular ha calificado la situación del proceso judicial actual como "anómala". La instrucción del caso, que arrancó con la denuncia de las cinco jugadoras en 2021, "se ha prorrogado de manera excesiva, sumando ya más de cuatro años de espera". Atribuyen esta demora a las estrategias de dilación empleadas por la defensa del acusado, "incluyendo hasta tres cambios de letrado, lo que ha ralentizado sistemáticamente cada paso procesal".
Estas maniobras dilatorias tienen como único fin evitar que el acusado se enfrente a la justicia"
El objetivo de las víctimas es impulsar el proceso hacia la apertura del juicio oral. "Consideramos que estas maniobras dilatorias tienen como único fin evitar que el acusado se enfrente a la justicia, teniendo en cuenta que ya cuenta con antecedentes penales por el caso anteriormente citado, lo que agravaría su situación penal en este nuevo proceso", subraya la acusación. Su comunicado concluye afirmando que "las víctimas necesitan que se haga justicia y que la sociedad conozca cómo el abuso de poder en el deporte puede destruir vidas mientras el sistema judicial se pierde en plazos interminables".
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