Un buen uso de las pantallas es posible

Los jóvenes andaluces de entre 16 y 24 años pasan casi 4,5 horas diarias conectados a Internet. El Barómetro Audiovisual de Andalucía vuelve a abrir el debate sobre cómo las pantallas redefinen y distorsionan la realidad de adolescentes y adultos jóvenes.

Dani Trigo

Sevilla - Publicado el

2 min lectura

Las relaciones sociales, las relaciones afectivas, el acceso al mundo laboral y las capacidades individuales, son cualidades humanas claramente condicionadas por el uso de las pantallas. También el acceso a una información veraz y de calidad, concentrada en los medios tradicionales que ya han sido superados con creces por las redes sociales y los pseudomedios que pululan por Internet.

Los medios convencionales, cada vez más desplazados

Hace mucho tiempo que la información y el entretenimiento han dejado de ser exclusivos de la prensa, la radio y la televisión. Los medios convencionales se han visto obligados a adaptarse a los tiempos y buscar su sitio en el universo donde la población pasa más tiempo: Internet.

Seis de cada diez personas utilizan la red para informarse, según el barómetro del Consejo Audiovisual de Andalucía. El 70 por ciento de los jóvenes lo utilizan de forma exclusiva para entretenerse. La tendencia de estos datos es que vayan aumentando con el paso de los años, teniendo en cuenta que los menores utilizan Internet cada vez a edades más tempranas: casi la mitad empieza a navegar antes de los 8 años.

La inteligencia artificial y las realidades paralelas

La irrupción de la inteligencia artificial ha añadido más incertidumbre al ya complejo uso de las pantallas. Ocho de cada diez andaluces expresan claramente su temor a no poder distinguir los contenidos reales de los contenidos manipulados. Se añade otro problema: los jóvenes ven peligrar las pocas oportunidades de trabajo que tienen y temen ser sustituidos por la IA. Según el barómetro del CAA, el reto ha dejado de ser tecnológico y ha pasado a ser educativo y legislativo. Es necesaria una regulación urgente del uso de la IA, si no queremos vivir en un mundo de realidades paralelas.

Un buen uso de las pantallas es posible

“El uso saludable debe ser un uso consciente y crítico. Sería similar a la alimentación. Cuando comemos sabemos lo que nos sienta bien y lo que nos sienta mal y actuamos en consecuencia. Debe ser un uso autogestionado. Tenemos que ver en qué estamos empleando nuestro tiempo y para qué”, explica a COPE ANDALUCÍA Jorge Frutos, fundador de Pantallas Amigas, una iniciativa que trabaja por el buen uso de las pantallas entre jóvenes y niños.

“Hoy en día los hábitos no están siendo los adecuados. No hemos tenido esa cultura. Las pantallas son demasiado atractivas y tenemos que empezar a poner barreras, resistencias proactivas a la hora de usar el móvil, la tablet o el ordenador. Ese control pasa precisamente por saber cuánto tiempo utilizamos la pantalla, para qué la utilizamos y desde esa toma de conciencia hacer un uso más equilibrado y adaptado a nuestras necesidades”.

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