¿Cómo afecta al oro el ataque de Occidente a Irán?

El mercado busca refugio en un periodo marcado por la creciente incertidumbre. La estabilidad más demandada en este momento es el oro, que se encamina a nuevos máximos históricos

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¿Cómo afecta al oro el ataque de Occidente a Irán?

Redacción COPE Andalucía

Andalucía - Publicado el

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La relación entre Irán y Estados Unidos parece haber llegado a su punto más delicado de esta década. El “ataque preventivo”, como definió el ministro de Defensa israelí, ha dejado al mercado internacional estupefacto, que busca refugios para paliar las pérdidas, con el oro como principal favorito.

La última vez que estuvimos tan cerca de que estallara una guerra en Oriente Medio fue cuando en 2020, también presididos por Donald Trump, EE.UU. asesinó al general iraní Qasem Soleimani en un ataque con dron en Bagdad. La retórica beligerante se agudizó en los últimas semanas hasta que, finalmente, los ataques directos han llegado, llevándose por delante al ayatollah Ali Khamenei.

El año comenzó de la mejor manera posible para los metales preciosos: tanto el oro como la plata marcaron nuevos máximos históricos, un optimismo inusitado que duraría muy poco. Concretamente, hasta el 30 de enero, un viernes negro donde ambos se desplomaron un 30% y un 10%, respectivamente. Aunque poco a poco han ido recuperándose, nunca alcanzaron los niveles previos a ese día.

El caldo de cultivo para dicha recuperación está generándose. El primer lunes después de que estallara el conflicto, los metales registraron subidas ante la búsqueda a la desesperada de un refugio por el caos del mercado. “Los bonos del tesoro estadounidenses han perdido la credibilidad que tenían antaño. El inversor promedió los vendió buscando posiciones en el oro, como ya ocurrió en la crisis energética sufrida con la guerra de Ucrania en 2022”, cuenta Javier López Milán, CEO de SilverGold Patrimonio.

Todo pasa por el estrecho de Ormuz

Una de las primeras medidas que ha tomado el gobierno iraní ha sido la de cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo de todo el mundo, lo que ha impactado directamente en el precio del crudo y, asimismo, acrecentar una inflación que ya de por sí crecía a niveles insospechados.

“Lo que está pasando es preocupante, es indudable. Pero lo será más aún si se mantiene durante mucho tiempo, porque la inflación seguirá acrecentándose. Los ahorradores e inversores buscarán diversificar para reducir el shock de sus carteras y ahí el oro es la mejor opción independiente”, explica López Milán, que alerta de una mayor volatilidad durante las siguientes semanas, de la que incluso ni los metales se librarán. “Nos ofrecen una oportunidad para entrar a un precio más bajo”, detalla.

Una de las grandes protagonistas, más allá de los gobiernos implicados, es la Reserva Federal Norteamericana, cuya previsible rebaja de tipos parece haber desaparecido, provocando asimismo un resurgimiento del dólar que se ha visto reforzado por el incremento de los precios del petróleo. “Veremos en qué queda todo esto. A medio y largo plazo los grandes triunfadores serán aquellos que se hayan aprovisionado de oro y plata, los únicos activos independientes donde los ciudadanos podrán encontrar cobijo para sus ahorros y escudo contra la inflación”, asegura el CEO de SilverGold Patrimonio.

Este inicio inestable de 2026 vuelve a recordarnos que la geopolítica es un factor determinante no solo de la economía internacional, también la cotidiana, la de nuestro día a día. El nerviosismo, la inflación y la debilidad de nuestras monedas afecta a nuestro día a día de forma directa. En esta tensión los metales preciosos no son una moda, son una necesidad para preservar el patrimonio.